La relación de fuerza se invierte en el segundo en que enviás el archivo. Salvo que hayas conservado, por escrito, lo único que el cliente no puede usar sin vos.
Las tres cosas que hay que hacer antes de entregar
Evitan casi la totalidad de los impagos.
Un presupuesto aceptado por escrito, aunque sea por un simple mensaje, que describa el entregable, el precio, el plazo y la licencia. Un acuerdo verbal no se demuestra.
Un anticipo para todo cliente nuevo, cobrado antes del rodaje. No es desconfianza: es lo que financia la producción y lo que aparta a los clientes que no tenían presupuesto.
Y una entrega en dos tiempos: primero una versión de validación, en calidad reducida o con marca, y después los archivos definitivos con el pago. El cliente ve todo, valida todo, y no puede difundir nada.
La secuencia cuando ya pasó
Cuatro etapas, fechas fijas, tono constante.
Al día siguiente del vencimiento: un mensaje corto, factual, con la factura adjunta y la fecha de vencimiento recordada. La mitad de los atrasos se resuelve acá, porque se trata de un olvido.
A los siete días: el mismo mensaje, a la misma persona, más el área contable en copia. Pedí una fecha de pago, no una explicación.
A los quince días: un mensaje que recuerde que la licencia no está otorgada mientras la factura esté abierta, y que pida la confirmación de que nada se está difundiendo.
A los treinta días: una intimación formal. Las formas aplicables, los plazos, las penalidades y los recursos dependen de tu situación y se verifican con un jurista.
Qué funciona y qué no
Tres observaciones, aprendidas a costa tuya si no.
Lo que funciona: la regularidad. Un recordatorio cada siete días, siempre el mismo día, siempre cortés, siempre escrito. Las facturas que vuelven son las que se pagan.
Lo que no funciona: llamar por teléfono sin escribir después, amenazar sin intención de seguir, y sobre todo callarse durante seis semanas por incomodidad.
Y lo que agrava todo: entregar un nuevo trabajo al mismo cliente mientras una factura está impaga. Duplicás el saldo y perdés tu única palanca.
Qué hay que guardar por escrito
Cuatro elementos, desde el primer día.
El acuerdo sobre el presupuesto, la confirmación del pedido, la prueba de entrega con su fecha, y todos los reclamos. Esa carpeta alcanza en la mayoría de los casos y se arma en cinco minutos si se lleva sobre la marcha.
Anotá también el nombre de la persona que pidió y el de la entidad que paga: no siempre son los mismos, y muchas veces es ahí donde el expediente se traba.
Lo que protege antes de la entrega
| Medida | Cuándo | Efecto |
|---|---|---|
| Anticipo | Al reservar la fecha | Filtra clientes inciertos |
| Versión en calidad de visionado | En la entrega | Permite validar sin ceder |
| Cesión tras el pago | Escrito en el presupuesto | Vuelve imposible el uso sin pagar |
Lo que se verifica al primer retraso
El nombre de la sociedad, el número de pedido, si la factura llegó a contabilidad y el calendario de pagos.
Lo que se cambia después
Un anticipo más alto, un plazo más corto, y un tope más allá del cual no se trabaja sin garantía.
La regla que evita la reincidencia
Un cliente que pagó mal una vez va a pagar mal la segunda.
Eso no quiere decir rechazarlo: quiere decir cambiar las condiciones. Anticipo más alto, pago íntegro antes de la entrega de los archivos definitivos, y licencia siempre condicionada al pago.
Si el cliente rechaza esas condiciones después de un impago, la respuesta ya está dada.
Fuentes
Comprobado el 4 de septiembre de 2026. Los umbrales y los tipos cambian: si esta guía y la fuente oficial no coinciden, manda la fuente oficial.



