La estructura de un guion UGC, apertura, problema, producto, llamada a la acción, y el tono que funciona con el público brasileño.

Por qué un guion escrito le gana a la improvisación

Seis razones, todas verificables en el montaje.

Un guion entra en la duración pedida, lo que se verifica antes de filmar y no después.

Garantiza que las formulaciones impuestas por la marca se digan exactamente.

Evita las repeticiones, que aparecen sistemáticamente en improvisación.

Permite rehacer una toma idéntica cuando la primera falla por una razón técnica.

Vuelve rápido el montaje, porque se sabe de antemano dónde cortar.

Y se reutiliza: un buen guion se vuelve a interpretar con otro producto de la misma categoría.

Un matiz importante: un guion escrito no quiere decir un texto leído. Se aprende, se dice en voz alta varias veces, y después se interpreta. La lectura se escucha de inmediato, y es el primer motivo de rechazo de una entrega.

La estructura en cuatro partes de un guion UGC

Cuatro bloques, con su duración indicativa sobre treinta segundos.

La apertura, tres segundos: una sola idea, lo más concreta posible.

El problema, seis a ocho segundos: la situación del espectador, descrita con sus propias palabras.

El producto, quince segundos: la demostración, el gesto, la prueba, la escala. Es el bloque más largo y el único que se filma de verdad.

Y la llamada a la acción, tres segundos: una sola acción pedida, nunca tres.

Dos reglas de proporción. El bloque producto tiene que ocupar la mitad del tiempo, si no el vídeo cuenta en vez de mostrar. Y el bloque problema nunca debe superar al bloque producto, sin lo cual el vídeo se vuelve una queja.

Aperturas que funcionan en portugués brasileño

Cinco puntos específicos de la lengua, sin repetir la teoría general.

Escribir la frase, y después decirla en voz alta: si exige retomar el aliento, es demasiado larga para tres segundos.

Emplear la palabra que el público usa para buscar el producto, no el nombre oficial de la categoría.

Suprimir el saludo de apertura, que consume la mitad de la ventana.

Escribir la misma información en pantalla, porque una parte importante de las primeras vistas es muda.

Y nunca traducir una apertura venida de otro idioma: se reescribe a partir de la idea.

Encontrar el tono correcto para el público brasileño

Seis referencias de tono.

Hablarle a una persona, nunca a una audiencia: la interpelación colectiva suena a publicidad.

Asumir el acento regional cuando la campaña apunta a una región, neutralizarlo cuando apunta al país.

Quedarse en un registro corriente, el de una conversación entre amigos, sin forzar la familiaridad.

Nombrar por lo menos un defecto del producto, lo que vuelve creíble todo el resto.

Evitar los superlativos, leídos de inmediato como discurso de marca.

Y conservar el ritmo hablado del portugués brasileño, que soporta mal las frases largas y las subordinadas apiladas.

Los errores corrientes a evitar

Siete errores, ordenados por frecuencia en las entregas rechazadas.

El guion demasiado largo, tratado más arriba.

El texto leído en vez de interpretado.

El anuncio de lo que se va a hacer en vez de hacerlo.

Tres llamadas a la acción distintas en el mismo vídeo.

El vocabulario de la ficha de producto, copiado tal cual.

Una alegación improvisada en una categoría regulada, cuando la lista de formulaciones autorizadas existía.

Y la ausencia de planos de corte preparados, que vuelve imposible toda supresión en el montaje.

La estructura de un vídeo de treinta segundos

BloqueSu duraciónSu papel
El gancho3 sDetener el desplazamiento
El contexto5 sNombrar la situación
La demostración15 sMostrar, no contar
La conclusión7 sDecir qué hacer después

Lo que distingue un texto útil de un texto recitado

Un texto útil anota las ideas en orden y deja que las palabras vengan en el momento. Un texto aprendido de memoria produce un tono plano, y es justo lo que la marca no quiere comprar.

Lo que se prepara palabra por palabra pese a todo

La primera frase y la última. Son los dos momentos en que la vacilación cuesta más, y los únicos que ganan con estar escritos exactamente.

Pasá a la práctica

Cinco etapas para escribir tu próximo guion.

Escribir el bloque producto primero, porque es el que lleva el vídeo.

Agregar el problema, en una frase salida de un comentario real de cliente.

Elegir la apertura en lo que ya escribiste, subiendo la frase más fuerte.

Contar las palabras, tratado más arriba, y cortar una idea entera si hace falta.

Y leer todo en voz alta una vez, cronometrando: si te pasás, el problema está en el guion, no en tu velocidad.

Una última referencia: un buen guion UGC no es un texto bien escrito, es un texto que se dice fácil y que entra en el tiempo asignado. Esos dos criterios se verifican en tres minutos, antes del rodaje, y evitan la casi totalidad de los rechazos de entrega.

Fuentes

Comprobado el 4 de septiembre de 2026. Los umbrales y los tipos cambian: si esta guía y la fuente oficial no coinciden, manda la fuente oficial.