Qué hay que poner en una página, qué hay que sacar, y por qué indicar los idiomas convierte en el extranjero.

La duda del cliente distante no es artística, es logística

Cuatro inquietudes, en el orden en que se presentan.

¿Llegará el producto, en cuánto tiempo, y quién paga los gastos e impuestos de importación?

¿Responderá la persona en un plazo útil?

¿Los archivos serán utilizables tal cual, punto tratado más arriba?

¿Y la factura será aceptable para una contabilidad extranjera?

Una consecuencia directa: un media kit que responde a esos cuatro puntos le gana a un media kit más lindo que no trata ninguno.

Qué debe contener la primera página

Siete elementos, y nada más.

El nombre, la ciudad y el país.

La categoría y los formatos producidos.

Tres ejemplos visibles sin cuenta ni registro.

El plazo habitual, en días hábiles.

Una franja de precios, aunque sea amplia.

Los idiomas hablados, con el nivel real y el acento, información que vale una línea y que muchas veces decide el pedido.

Y el enlace a la carpeta de entrega.

Qué hay que decir sobre el trabajo a distancia

Cinco precisiones que suprimen cinco idas y vueltas.

La manera en que recibís los productos, con la dirección de entrega y qué pasa en caso de retención en aduana.

Quién se hace cargo de los gastos e impuestos de importación, punto que tiene que estar escrito con todas las letras.

La cantidad de retoques incluidos.

El modo de transferencia de los archivos y su duración de disponibilidad.

Y el medio de pago aceptado, con la divisa.

Una precaución: las modalidades aduaneras y fiscales varían según el valor y la naturaleza del producto, y se verifican ante la autoridad competente o con un contador antes de anunciar nada.

Qué tranquiliza sin verse

Cuatro señales discretas pero decisivas.

Una dirección profesional estable y un medio de contacto que no depende de una red social.

Un número de actividad declarada, que vuelve la factura admisible.

Ejemplos fechados, que muestran una actividad continua en vez de un pico viejo.

Y una frase que indique qué no hacés, que señala a alguien que conoce su oficio.

Qué hay que sacar

Cinco elementos que debilitan un media kit.

Las cifras de audiencia puestas por delante, que corren la conversación hacia otro oficio.

Las menciones vagas del tipo «apasionada por el storytelling», que no dicen nada.

Los logos de marcas con las que no trabajaste directamente.

Las páginas de presentación personal que retrasan la información útil.

Y todo lo que obliga a descargar un archivo pesado para leer tres líneas.

Lo que contiene un kit de una página

BloqueLo que aportaExtensión
La identidadNombre, ciudad, idiomas, formatosDos líneas
Los ejemplosTres enlaces a vídeosTres líneas
Las condicionesTarifa de partida, plazo, revisionesCuatro líneas

Lo que sustituye a las estadísticas de audiencia

El número de vídeos entregados, el cumplimiento de plazos, y el tipo de marcas ya atendidas. Un creador que produce para marcas vende un servicio, no un alcance.

Lo que se actualiza antes de cada envío

La tarifa, la disponibilidad y el ejemplo más cercano al cliente buscado. Un kit genérico enviado tal cual se lee como un envío masivo.

El formato y el mantenimiento

Cuatro reglas prácticas.

Una página web accesible por enlace, más liviana y más fácil de actualizar que un documento.

Un documento de respaldo en formato universal, para las empresas que archivan.

Una actualización cada tres meses, cambiando primero los ejemplos.

Y una versión en inglés, indispensable para la clientela norteamericana y europea.

Una última referencia: un media kit no sirve para convencer, sirve para suprimir las razones de decir que no. Cada duda levantada en esa página es un intercambio menos, y es esa diferencia la que hace elegir a un creador a distancia en vez de a uno del mismo país que la marca.