Un media kit no se lee como un dossier. Se recorre en diez segundos, en un teléfono, por alguien que tiene treinta respuestas que atender y un rodaje que encajar.

Qué poner en una página

Cinco bloques, ni uno más.

Tres vídeos, los mejores, no los más recientes. Una línea por vídeo diciendo qué es tuyo. Las lenguas que hablás en pantalla y tu acento. Las categorías que sabés filmar, con un ejemplo de cada una. Tu plazo habitual y tus formatos de entrega.

Terminá con una sola manera de contactarte, la más rápida, no cuatro.

Qué dejar de lado

Todo lo que habla de vos y no del trabajo.

La cantidad de seguidores, el año de nacimiento, la lista de programas que dominás, una biografía inspiradora, un moodboard, una paleta de colores, una foto tuya en estudio.

Sacá también los vídeos que no te gustan. Un kit se juzga por su pieza más floja, nunca por su promedio.

Por qué el enlace le gana al archivo

Un enlace se abre en la conversación, un archivo pide una descarga.

El enlace se actualiza sin reenviar nada, se abre en teléfono igual que en computadora, no pesa nada, y no termina en correo no deseado. El archivo, en cambio, llega en un momento en que nadie tiene tiempo de abrirlo.

Si tenés que dar un documento sí o sí, hacelo además del enlace, nunca en su lugar.

Qué busca la agencia en diez segundos

Tres respuestas, en este orden.

Si esta persona sabe hablar a cámara sin dar la impresión de leer. Si su entorno se parece al de nuestros clientes. Si ya filmó algo parecido a nuestro producto.

Organizá tu página para que esas tres respuestas lleguen antes que todo lo demás.

Los precios: mostrarlos o no

Mostrá un punto de partida, no una grilla completa.

Una cifra mínima indicada con claridad evita conversaciones inútiles en los dos sentidos, y te hace ganar tiempo. Una grilla detallada, en cambio, te encierra antes incluso de conocer el encargo.

Cómo usarlo

El kit no prospecta por vos.

Mandá un mensaje corto que diga qué viste de su producto, qué harías, y el enlace. El kit sirve para confirmar una buena impresión, nunca para crearla.

Lo que contiene un dosier de presentación útil

La páginaLo que muestraEl error frecuente
La primeraQuién eres, en tres líneasUna biografía demasiado larga
La segundaTres vídeos entregados, con su contextoUn simple enlace sin explicación
La terceraLas fórmulas y los derechos incluidosUn precio vago, a discutir

Lo que una marca mira primero

La calidad de lo que ya has entregado. Las estadísticas de cuenta vienen después, porque un vídeo encargado sirve a la publicidad de la marca, no a tu audiencia personal.

Lo que debe aparecer negro sobre blanco

La duración de los derechos, los soportes autorizados y el plazo de entrega. Un dosier que deja esos tres puntos implícitos desata una negociación penosa justo antes del pago.

Qué hace que lo ignoren

Un primer vídeo que tarda tres segundos en arrancar, un sonido mediocre, una página que pide un permiso de acceso, o un enlace muerto.

Verificá el tuyo una vez por trimestre desde un teléfono que no usás habitualmente, sin estar conectado a tu cuenta. Es la única verificación que cuenta, y casi nadie la hace.