Una negociación no se gana defendiendo el precio. Se gana conociendo, antes de responder, la cifra a la que el otro ya tiene derecho.
Responder con dos preguntas
Antes de cualquier cifra, dos preguntas y nada más.
¿Dónde se va a difundir el vídeo, y durante cuánto tiempo? Un vídeo publicado una vez en una cuenta de marca y un vídeo empujado en publicidad paga durante un año no tienen el mismo precio, y esa diferencia no es negociable: es una diferencia de naturaleza.
¿Cuántos vídeos y variantes, entregados cuándo? La segunda pregunta fija el trabajo real, que casi siempre es más grande de lo que se dijo.
Responder con un precio antes de esas dos respuestas es adivinar. Y cuando se adivina, se adivina bajo.
La estructura que funciona
Tres líneas, nunca un precio único.
La producción: rodaje, montaje, cantidad de vídeos, una tanda de retoques incluida. Los derechos: duración, territorio, soportes, cifrados aparte. Las opciones: variantes adicionales, formatos extra, urgencia.
Esa estructura hace el trabajo por vos. Cuando te piden bajar, no tenés que defender una cifra global: mostrás tres líneas y preguntás cuál sacar.
Cuando piden una rebaja
No digas ni sí ni no. Preguntá qué se saca.
Un vídeo menos, una variante menos, una duración de derechos más corta, un plazo más largo: todo eso se cifra y se saca prolijamente. El precio baja, el trabajo baja, y tu tarifa queda intacta.
Ese punto importa más allá del trabajo en curso: en una agencia el monto aceptado queda registrado y reaparece en el presupuesto siguiente. Un gesto puntual se vuelve entonces una tarifa permanente si lo hacés sobre el precio en vez de sobre el alcance.
Las cuatro respuestas que protegen el precio
Se escriben una vez y se reutilizan siempre.
"Esto es lo que puedo sacar para llegar a ese monto." "Esta tarifa cubre tal uso; para tal otro uso, este es el precio." "Puedo cumplir esa fecha, o ese precio, no las dos cosas." Y para terminar: "Entiendo, esta vez no entra en mi presupuesto de trabajo."
La cuarta es la más útil y la menos usada. Un creador que sabe rechazar una vez consigue mejores condiciones la vez siguiente, porque se vuelve un proveedor y no una variable de ajuste.
Lo que se negocia, por orden de peso
| Rango | Línea | Efecto en el precio |
|---|---|---|
| 1 | Duración y territorios de los derechos | Muy fuerte |
| 2 | Publicidad paga | Fuerte |
| 3 | Cantidad de formatos entregados | Proporcional |
Lo que se pregunta antes de decir una cifra
El uso previsto, los canales, la duración, los países y la fecha de difusión.
Lo que se concede sin perder dinero
Un plazo más largo, una entrega escalonada, un rodaje agrupado con otro pedido.
Subir las tarifas
Sin justificación, primero con los clientes nuevos.
Una suba no se anuncia, se aplica. Avisá solo a los clientes regulares, una vez por año, con un mes de anticipación, en una frase y sin disculpas.
El buen momento es aquel en que rechazás trabajo por falta de tiempo. Si nunca rechazaste, tu precio todavía está bajo.



