Nadie necesita autorizarte a empezar acá. Es justamente esa libertad la que crea el problema dieciocho meses después.

Qué significa empezar acá

La libertad de partida

Podés aceptar una misión mañana sin autorización previa, lo que vuelve este mercado muy accesible. La contrapartida es que nada te recuerda tus obligaciones mientras no las hayas activado vos mismo, y que la puesta al día se hace siempre de una sola vez.

La inscripción y sus plazos

La inscripción ante la administración fiscal obedece a un calendario que no sigue ni tu primera factura ni el año civil. Las fechas exactas y los umbrales se verifican ante la administración o con un contador, una vez, al inicio de la actividad.

Qué hay que hacer en los primeros treinta días

Siete acciones, una sola vez.

Abrir una cuenta bancaria separada.

Verificar las obligaciones de inscripción aplicables a tu situación.

Anotar los vencimientos declarativos en un calendario.

Elegir una herramienta simple de seguimiento de facturas.

Preparar un modelo de presupuesto y uno de factura.

Decidir el porcentaje a apartar de cada cobro.

Y pedir turno con un contador, antes de necesitarlo.

Cómo calcular lo que hay que apartar

Siete elementos a sumar, con un contador.

El impuesto estimado sobre la ganancia.

Las cotizaciones sociales aplicables.

El anticipo eventual, tratado más arriba.

El impuesto al valor agregado, si estás sujeto.

Un margen para los meses flojos.

El costo del acompañamiento contable.

Y la renovación del equipo, muchas veces olvidada.

Qué hay que preguntarle a un contador

Seis preguntas, preparadas de antemano.

Qué régimen corresponde a mi actividad y a mis ingresos.

Qué porcentaje apartar cada mes.

Qué gastos son deducibles en mi caso.

Qué vencimientos me conciernen, y en qué fechas.

Qué pasa si mis ingresos bajan fuerte.

Y a partir de qué nivel otra forma jurídica se vuelve útil.

Las herramientas que alcanzan

Seis herramientas, ni una más.

Una planilla para seguir las facturas y los cobros.

Una carpeta por año para los comprobantes.

Un calendario con los vencimientos.

Un modelo de factura conforme.

Una cuenta bancaria separada.

Y un respaldo de todo eso, fuera de tu computadora.

El año fiscal no empieza en enero

Es la segunda trampa de calendario, y falsea todas las previsiones hechas de memoria. Tus ingresos se cuentan sobre un período que no corresponde al año civil, lo que significa que una actividad arrancada a fin de año civil puede pertenecer a dos períodos distintos. Anotá las fechas aplicables en un calendario desde el primer pedido.

Qué hay que conservar, y cuánto tiempo

Siete documentos, clasificados por año.

Las facturas emitidas, en el orden de su numeración.

Los comprobantes de compra, incluidos los montos chicos.

Los extractos de la cuenta profesional.

Los contratos y presupuestos firmados.

Los comprobantes de entrega de los pedidos.

Las declaraciones presentadas y sus acuses.

Y el plazo de conservación aplicable, a confirmar con un contador.

Lo que podés deducir

Lo que cuenta realmente

Siete rubros que pesan de verdad en una actividad de este tipo.

El equipo de toma de imagen y de sonido.

La computadora y los programas de montaje.

Las suscripciones profesionales.

Los gastos de desplazamiento ligados a los rodajes.

Una parte de los gastos del domicilio usado para trabajar.

Los productos comprados específicamente para una misión.

Y los gastos bancarios profesionales.

Lo que no cuenta

Seis gastos muchas veces mal clasificados, a confirmar con un contador.

La ropa usada en imagen, salvo casos particulares.

Las comidas ordinarias, fuera de desplazamiento profesional.

El abono telefónico en su totalidad.

Las compras mixtas, personales y profesionales.

Los regalos e invitaciones.

Y toda compra sin comprobante conservado.

Qué hay que verificar cada trimestre

Seis controles, una hora en total.

El monto apartado corresponde al porcentaje decidido.

Todas las facturas emitidas están cobradas o con insistencia hecha.

Los comprobantes del trimestre están clasificados.

Los vencimientos del trimestre siguiente están anotados.

Los precios practicados siguen cubriendo tus cargas.

Y los gastos profesionales pasaron todos por la cuenta separada.

Estatus individual o sociedad

Seis criterios para zanjar, con un contador.

El nivel y la regularidad de tus ingresos.

El costo administrativo y contable de cada forma.

La protección en caso de litigio.

La manera en que te remunerás.

Tus proyectos de crecimiento a dos años.

Y lo que piden tus clientes, algunos prefieren tratar con una sociedad.

Las cotizaciones sociales

Siguen sus propias reglas, distintas del impuesto, con umbrales y calendario propios. Es el rubro que los principiantes más olvidan en su precio, y el que vuelve un primer año rentable en apariencia y deficitario en realidad. El cálculo se hace con un contador, con las cifras en la mano.

Las señales que deben hacerte ver a un contador

Seis situaciones, sin esperar el fin del año.

Tus ingresos se duplican de un trimestre a otro.

Empezás a facturar al exterior.

Comprás equipo importante.

Un cliente te pide una forma jurídica distinta.

Considerás contratar, aunque sea puntualmente.

Y no entendés una suma que te reclaman.

Lo que realmente te evita problemas

Siete hábitos, todos gratuitos.

Abrir una cuenta separada desde el primer pedido.

Apartar un porcentaje de cada cobro.

Conservar los comprobantes sobre la marcha, no a fin de año.

Anotar los vencimientos en un calendario, de una vez por todas.

Hacer una revisión con un contador después de seis meses de actividad.

Facturar el día de la entrega, sin excepción.

Y no usar nunca la cuenta profesional para gastos personales.

Lo que implica este marco

PuntoLo que significaLo que impone
La responsabilidadPersonal e ilimitadaUn seguro a considerar
La contabilidadSimplificadaRegistros al día
La declaraciónAnualVencimientos a anotar

Lo que decide cambiar de marco

Un volumen que aumenta, compras pesadas repetidas, o una necesidad de separar patrimonio y actividad. Ninguna de esas situaciones se resuelve después sin coste.

Lo que se confirma con un contable

El umbral de registro del impuesto, los gastos deducibles y la forma de los registros a conservar. Estas reglas cambian y determinan los ingresos reales mucho más que la tarifa mostrada.

Los errores más frecuentes

Seis reflejos que salen caros el segundo año.

Considerar que el impuesto se paga con lo que queda a fin de año.

Ignorar el anticipo, tratado más arriba.

Mezclar cuentas personales y profesionales.

Tirar los comprobantes de compras chicas.

Esperar la primera intimación para inscribirse.

Y fijar los precios sin contar las cotizaciones.

Una última referencia: acá, la dificultad no es empezar, es aguantar el segundo año. Una cuenta separada, un porcentaje apartado y una conversación con un contador alcanzan para suprimir casi todas las malas sorpresas.

Fuentes

Comprobado el 27 de agosto de 2026. Los umbrales y los tipos cambian: si esta guía y la fuente oficial no coinciden, manda la fuente oficial.