Rangos realistas por vídeo, lo que suman los derechos de uso, y cuántos vídeos pide de verdad una primera prueba.
Los cuatro factores de precio
Explican casi toda la diferencia entre dos presupuestos.
El formato y la duración: un vídeo corto filmado en una toma no cuesta lo que cuesta un montaje de tres minutos con varias secuencias.
La cantidad de variantes entregadas: es el factor más rentable, porque una segunda versión filmada el mismo día cuesta una fracción de la primera.
Los derechos: duración, canales, territorio. Un uso en publicidad paga durante un año vale varias veces una simple publicación orgánica.
Y la exigencia de producción: lugar a alquilar, varias personas en imagen, equipamiento específico, todo eso sale del marco habitual.
Sin impuesto, y por qué eso cuenta
Dos reglas para comparar bien.
Alineá todos los presupuestos sobre el mismo perímetro: misma cantidad de vídeos, mismos formatos, mismos derechos, mismo plazo. Un presupuesto más barato que otorga tres meses de derechos contra doce no es más barato.
Y convertí todo en costo por uso: un vídeo a cuatrocientos utilizable un año en todos tus canales cuesta menos que uno a doscientos utilizable tres meses en uno solo.
Qué presupuesto para una primera prueba
Tres principios, y evitan concluir demasiado rápido.
Nunca pruebes con un solo vídeo: un mal resultado no te enseña nada, puede venir del gancho, del producto, del público o del horario de publicación.
Previé seis a ocho variantes, filmadas por dos o tres personas distintas, con ganchos diferentes.
Y guardá la mitad del presupuesto para la difusión: un buen vídeo sin presupuesto de medios no prueba nada.
Lo que hace subir la factura sin motivo
Cuatro rubros, todos evitables.
Las idas y vueltas de validación no previstas, que muchas veces cuestan más que el rodaje.
Los pedidos agregados después: un formato de más, un idioma de más, una duración de más.
Los rodajes de urgencia, facturados con un adicional justificado.
Y los derechos comprados dos veces, porque nadie anotó qué se había cedido la primera vez.
Lo que compone el coste real de un vídeo
| Rubro | Lo que cubre | A menudo olvidado |
|---|---|---|
| La creación | Rodaje y montaje | No |
| La cesión | Soportes, duración, territorio | Sí |
| El pilotaje interno | Brief, validaciones, seguimientos | Sí, siempre |
| La difusión | El presupuesto publicitario | No |
Lo que baja el coste por vídeo sin bajar el precio
Encargar un lote en vez de una pieza, dar un brief completo desde el principio, y limitar las idas y vueltas a dos. El tiempo interno cuesta más que el descuento obtenido.
Lo que sale más caro al final
Un vídeo inutilizable porque el producto no era el correcto, o porque faltaba una mención. Una verificación de dos minutos antes del rodaje evita ese coste entero.
Cómo pagar menos sin pagar mal
Cinco palancas, en orden de eficacia.
Pedí por lote: tres vídeos filmados el mismo día cuestan bastante menos que tres vídeos pedidos por separado.
Comprá amplio desde el principio: extender derechos después siempre sale más caro que preverlos.
Entregá un brief preciso y una lista de las afirmaciones autorizadas: eso es lo que elimina los retoques.
Trabajá dos veces con las mismas personas: el segundo rodaje pide la mitad de coordinación.
Y nunca pagues solo en producto. Una muestra puede completar una remuneración, no la reemplaza: una contraprestación en especie sigue siendo una contraprestación, con las consecuencias fiscales y contractuales que eso trae, a verificar con un contador.
Fuentes
Comprobado el 4 de septiembre de 2026. Los umbrales y los tipos cambian: si esta guía y la fuente oficial no coinciden, manda la fuente oficial.



