Un creador se coloca en lo que parece una calle, graba cuatro minutos, y se le acerca alguien con chaleco reflectante. La conversación que sigue no va de cámaras. Va de suelo.

Eso es lo que conviene entender antes de planificar un rodaje en el Reino Unido, porque decide casi todo lo demás.

Decide el suelo, no la cámara

Qué es realmente público

La vía pública, que incluye la acera delante de una tienda, la mayoría de las calles corrientes, y la calzada. Los parques municipales en horario de apertura. Los terrenos comunales. Casi todas las playas por encima de la línea de marea alta, y muchísimas plazas que nunca se vendieron.

En suelo realmente público, grabarte con un móvil es una conducta corriente. No hace falta permiso de nadie para estar en una acera y hablar a una cámara.

Qué lo parece y no lo es

Los centros comerciales, cubiertos y al aire libre. Los vestíbulos y andenes de estación. Los parques comerciales y sus aparcamientos. Los caminos de sirga. Los campus universitarios. Muchas plazas modernas grandes y paseos ribereños, sobre todo en el centro de Londres, construidos dentro de una promoción y de propiedad privada.

Y algo que pilla constantemente: el interior de cualquier tienda, cafetería, gimnasio, museo o local. Una puerta abierta al público no es permiso para grabar dentro.

En todo eso manda el propietario, y la norma suele ser que la grabación comercial se organice por adelantado.

Pedirlo va más rápido que discutir

DóndeQuién decideQué hacer
Acera, calle, parque municipalNadie, en la prácticaGrabar y dejar la acera libre
Centro o parque comercialLa gerencia del centroEscribir antes a la oficina de gestión
Estación o recinto de transporteEl operadorPasar por su contacto de rodajes
Interior de una tienda o cafeteríaEl responsable de turnoPedirlo en persona, a hora floja
Una plaza o finca privadaLa gestión de la fincaPedirlo, y contar con un formulario
Un montaje grande en calle transitadaEl ayuntamiento, y a veces la policíaContactar con la oficina de rodajes

La columna derecha es casi siempre más rápida que la alternativa, que es que te paren a los cuarenta minutos con un vídeo a medias y la obligación de volver.

La petición de dos frases que funciona

Casi todas las negativas vienen de pedirlo mal. Una petición que habla de rodaje, equipo, marca o campaña dispara un procedimiento. Una petición que describe lo que va a pasar de verdad, normalmente no.

Lo que funciona: me gustaría grabarme con el móvil unos diez minutos cerca de la entrada, yo solo, sin luces ni trípode, sin clientes en plano. ¿Puede ser el martes por la mañana?

Es una descripción exacta de un rodaje UGC, y es algo mucho más pequeño de lo que la palabra rodaje sugiere a un responsable que se imagina un equipo de cine.

Grabar a otras personas

En suelo público no hay prohibición general de que aparezca gente en tus imágenes, y eso no es lo mismo que sea buena idea.

Para un vídeo comercial, a cualquier persona claramente identificable y central en el plano hay que pedírselo. Elimina una reclamación, elimina una petición de retirada meses después, y suele mejorar el plano, porque quien aceptó no intenta salirse del encuadre.

Los niños son el punto en que la prudencia deja de ser opcional. No uses en un vídeo comercial imágenes en las que un niño sea identificable sin el acuerdo de quien esté a su cargo, y no grabes dentro de un colegio ni justo enfrente sin haberlo organizado.

Qué hace de verdad que te paren

No la cámara. Cuatro cosas, por orden de frecuencia.

Un trípode, porque convierte a una persona en un obstáculo y en una operación de rodaje. Luces, por lo mismo y más. Bloquear una puerta o una acera, que es la queja que más se hace sobre los creadores. Y grabar a empleados o clientes que no han aceptado.

Quita el trípode y desaparece la mitad del problema. La mayoría de los consejos de este corpus sobre grabar a pulso existen por motivos estéticos; en una calle británica es además la diferencia entre que te ignoren y que se te acerquen.

Si se te acercan, la respuesta útil es tranquila y corta: qué haces, que estás solo, que te moverás si molestas. Casi todas las conversaciones acaban ahí. Discutir si el suelo es público es la única vía garantizada para convertir diez minutos en una tarde.