Un buen guion de UGC no se parece a un guion publicitario. No hay locución perfecta ni frase de cierre solemne: hay una persona que habla como habla la gente y llega al grano antes de que el pulgar se mueva.

Los tres primeros segundos deciden todo

No empieces con "hola a todos, hoy os voy a enseñar". Ese arranque ha perdido a la mitad del público antes de la palabra "enseñar".

Empieza directo por el problema, el resultado o la contradicción:

  • "Compré esto porque no podía más con mi pelo así."
  • "Tres meses usándolo y esto es lo que ha pasado."
  • "Nadie te avisa de esto antes de comprarlo."

La estructura que vende

Gancho, contexto, prueba, cierre. Quince a treinta segundos en total.

El contexto es una sola frase que te sitúa: quién eres y por qué te importa el problema. La prueba es lo que se ve: el producto en uso, el antes y el después, la textura, el resultado. El cierre es una acción, no una despedida.

Por qué el público francés castiga el tono vendedor

Esta es la particularidad cultural que más pesa allí. El entusiasmo excesivo se percibe como publicidad disfrazada, y el rechazo es inmediato.

Lo que funciona es el matiz. Decir qué te decepcionó antes de decir qué te gustó. Mencionar un defecto real del producto. Un "no pensaba que esto funcionaría" vale más que diez superlativos.

Parece contraintuitivo cuando estás vendiendo, pero en la publicidad francesa la honestidad parcial convierte mejor que el entusiasmo total.

Lo que exige el marco legal

Se espera una mención clara del carácter comercial del vídeo cuando la marca difunde la pieza. No es tu responsabilidad jurídica principal, pero un creador que lo menciona en sus entregas tranquiliza a la marca de inmediato.

Evita también las afirmaciones de salud y los resultados numéricos que no puedes probar: el riesgo lo asume la marca, y lo sabe.

Escribe tres ganchos, no uno

Esta es la diferencia entre un creador y un proveedor de anuncios. Para el mismo producto, entrega tres aperturas distintas: una emocional, una racional y una polémica.

La marca las prueba en pauta y se queda con la que rinde. Entregar tres ganchos justifica un precio más alto y hace que te vuelvan a llamar.

Los subtítulos son parte del guion

Una porción enorme del público mira sin sonido. Escribe pensando en cómo se verán esas palabras en pantalla: frases cortas, una idea por línea.

Cómo practicar

Coge tres anuncios que te hayan parado el scroll esta semana y transcribe sus primeros cinco segundos. En un mes tendrás un banco de ganchos propio que vale más que cualquier plantilla.

Por dónde seguir

El guion es la mitad del trabajo, y la que más rápido se aprende. Nuestra guía sobre cómo ser creador de UGC cubre el resto.