Un media kit no es una presentación: es un documento de decisión. Acá se lee como un presupuesto, y es exactamente lo que se espera de él.
Empezá por el nombre del documento
Es el detalle más descuidado, y decide su supervivencia.
Un archivo llamado "media kit" se pierde en una carpeta de descargas. Un archivo que lleva tu nombre, tu especialidad y el año se vuelve a encontrar seis meses después, en el momento en que aparece una necesidad.
Aplicá la misma regla al enlace: tiene que seguir siendo válido, y abrirse sin pedir iniciar sesión.
El orden en que te leen
Cinco bloques, en ese orden preciso, en una sola página.
Qué hacés, en una frase: categorías filmadas, formatos entregados, idiomas.
Dos ejemplos, no doce, elegidos en la categoría del destinatario.
Las prestaciones y los precios, con lo que está incluido y lo que no.
Los derechos: duración, soportes, territorio, y el precio de una extensión.
Y las modalidades: plazo estándar, plazo de urgencia, medio de contacto.
Un lector apurado lee los tres primeros bloques. Un lector interesado lee los cinco.
Qué hay que sacar
Cuatro elementos presentes en casi todos los media kits y que no sirven de nada acá.
La biografía personal, salvo que explique una competencia de rodaje.
Las cifras de audiencia, que no le interesan a un comprador de contenido: compra archivos, no alcance.
Los logos de marcas con las que trabajaste, si no tenés autorización para mostrarlos.
Y los adjetivos. Un media kit se lee como una ficha técnica, no como una carta de presentación.
El formato
Un documento de una página, legible en teléfono, enviado como adjunto y como enlace.
El adjunto sirve cuando la persona lee fuera de línea o lo reenvía a un colega. El enlace sirve cuando quiere la versión actualizada.
Dos reglas técnicas. El archivo tiene que quedar liviano, porque una casilla profesional rechaza los envíos pesados. Y tiene que abrirse sin cuenta, sin contraseña y sin aplicación particular.
Lo que las agencias verifican antes de responder
Tres puntos, en este orden.
La coherencia entre lo que anunciás y lo que muestran tus ejemplos.
La claridad de los derechos, porque es la línea que trae problemas más tarde.
Y la capacidad de facturar correctamente, descrita más arriba.
Una agencia que encuentra esas tres respuestas en el documento responde. Una agencia que tiene que hacer tres preguntas muchas veces prefiere contactar a otra persona.
El mantenimiento
Un media kit se actualiza dos veces por año, no en cada misión.
Tres cosas cambian: los ejemplos, que tienen que seguir siendo recientes; los precios, revisados en fecha fija; y la lista de categorías, que se estrecha a medida que te especializás.
Anotá la fecha de actualización al pie. Un documento fechado hace dos años da la impresión de una actividad detenida, incluso cuando anda muy bien.
Lo que contiene un dosier que obtiene respuesta
| Página | Contenido | Lo que la marca busca |
|---|---|---|
| 1 | Tres ejemplos, la ciudad, los idiomas | La calidad |
| 2 | Formatos, plazos, cadencia posible | La viabilidad |
| 3 | Precio firme y condiciones | La decisión |
Lo que tranquiliza especialmente aquí
Un precio detallado línea por línea, un modelo de contrato adjunto y una frase clara sobre el tratamiento de los datos. Esos tres elementos acortan la decisión.
Lo que no tiene lugar ahí
Un moodboard, una lista de logos sin campaña detrás, capturas de estadísticas ilegibles, y toda promesa de resultado.
La versión en dos idiomas
Duplica la superficie de prospección, y cuesta una hora.
Muchas empresas acá trabajan con equipos internacionales, y un documento disponible en los dos idiomas circula más fácil internamente.
Hacelo en un solo archivo, con las dos versiones una debajo de la otra, en vez de dos documentos separados que habrá que mantener en paralelo.



