El flujo en cinco etapas, y por qué los subtítulos alemanes se rompen con las diéresis, las palabras compuestas y los nombres de producto.

Montar para la revisión

Es la particularidad del trabajo entregado en ese mercado.

Tu montaje lo va a revisar alguien que no lo filmó, muchas veces en una tabla de comentarios con marca de tiempo.

Tres elecciones que facilitan esa revisión.

Dejá medio segundo de respiración entre frases: da un punto donde comentar.

Evitá los cortes cada ocho fotogramas: vuelven imposible señalar un momento preciso.

Y guardá una versión sin texto incrustado, además de la final, porque corregir una palabra no tiene que exigir un renderizado completo nuevo.

Lo que se resuelve en el rodaje, no en el montaje

Cuatro cosas, y ahorran horas.

El sonido: un micrófono de solapa de tres euros vale más que cualquier filtro aplicado después.

La exposición: una imagen oscura levantada en el montaje se llena de ruido, y la compresión de la red amplifica ese ruido.

El encuadre vertical, decidido en la toma, con aire arriba y abajo.

Y dos segundos de silencio antes y después de cada frase, que dan material para cortar prolijo.

Los ajustes que cuentan de verdad

Cinco, y alcanzan.

Grabá y exportá a la misma cadencia de imágenes, sin conversión intermedia.

Exportá en 1080 por 1920, vertical, sin franjas negras.

Mantené el sonido a un nivel parejo antes que fuerte: la plataforma normaliza, y un sonido saturado no se recupera.

Poné el texto fuera de las zonas que ocupa la interfaz, arriba y abajo.

Y no incrustes tu logo: no es tu vídeo, es el de la marca.

El nombrado y la entrega

Es la parte que da impresión de profesionalismo, y lleva dos minutos.

Un nombre de archivo legible: marca, producto, formato, versión, fecha. Sin acentos, sin espacios, sin caracteres especiales, porque un nombre exótico rompe algunas herramientas de gestión.

Tres archivos entregados juntos: la versión montada, la versión sin texto, y el material bruto si el contrato lo prevé.

Un enlace de descarga válido al menos treinta días, no una plataforma que caduca a los siete.

Y una línea de mensaje que dice qué se entregó, sin comentario personal sobre el resultado.

Lo que se hace en el teléfono sin pérdida

TareaFactible en móvilLo que sigue siendo difícil
Cortar y ensamblarSíNada
SubtitularSí, automáticamenteLos nombres propios
Corregir el colorParcialmenteUna corrección fina
Exportar varios formatosSíEl nombrado en serie

Lo que se ajusta antes de montar

La exportación en plena calidad, un proyecto por pedido, y un nombrado claro desde el principio. Encontrar un archivo tres semanas después cuesta más que el montaje mismo.

Lo que se verifica antes de enviar

La legibilidad de los subtítulos en pantalla pequeña, la ausencia del logo de la aplicación de montaje, y el peso del archivo frente a lo que la marca puede recibir.

Lo que no hay que agregar

Cuatro cosas, en orden de frecuencia.

La música de tendencia, cuyos derechos casi nunca cubren un uso comercial ni una cuenta de marca. Este punto se verifica con un abogado antes de entregar.

Las transiciones animadas, que envejecen el vídeo en tres meses.

Los efectos de zoom automático aplicados a toda la pista.

Y los subtítulos generados sin relectura: el reconocimiento de voz falla siempre con los nombres de producto, las marcas y las palabras compuestas, y un error en un nombre de producto es el único defecto que un cliente nota seguro.

Una última referencia de tiempo: un montaje prolijo para un vídeo de treinta segundos lleva entre treinta y sesenta minutos, relectura incluida. Si te lleva tres horas, el problema casi siempre está en el rodaje, no en la aplicación.