Negociar no es pelear. Es explicar qué incluye tu precio y qué no. En Costa Rica hay además una conversación que ningún otro mercado tiene con tanta frecuencia: la del canje.
Antes de la conversación
Definí tres números y no los cambies durante la charla: tu precio ideal, tu precio aceptable y tu piso, por debajo del cual decís que no.
Sin ese piso escrito, cualquier presión te lo baja. Con él, la negociación se vuelve una conversación tranquila.
Las cuatro respuestas que protegen tu precio
"Es mucho para nosotros."
No bajes el precio: bajá el alcance. "Puedo hacerlo por ese monto con dos videos en lugar de tres."
"El próximo trabajo va a ser más grande."
Casi nunca lo es. "Perfecto, cuando llegue ese proyecto vemos un precio de volumen. Este lo cerramos a tarifa."
"Otro creador nos cobra la mitad."
Contestá con lo que incluye tu entrega: tres ganchos, subtítulos revisados en dos idiomas, entrega en cinco días, licencia clara.
"¿Lo podemos usar también en anuncios?"
Es la que más plata deja sobre la mesa. "Sí, la licencia de pauta se cotiza aparte, un treinta a cien por ciento adicional según duración."
La conversación del canje
En turismo te van a ofrecer hospedaje, tours o comidas a cambio de contenido. Es tan común que conviene tener una respuesta preparada.
La regla es simple y se puede decir en voz alta sin incomodar a nadie: el canje funciona para contenido orgánico y para construir relación. En el momento en que el material va a pauta pagada, es publicidad, y la publicidad se paga en dinero.
Una fórmula que funciona: "Con mucho gusto hago dos piezas a cambio de la estadía para sus redes. Si además las quieren usar en anuncios, esa licencia la cotizo aparte."
Aceptar canje no es debilidad si sabés exactamente qué estás intercambiando. Aceptarlo sin límites sí lo es.
El detalle de la moneda
Cotizá en dólares y dejá por escrito si el pago será en dólares o en colones al tipo de cambio del día de la factura. Es una línea que evita una conversación incómoda un mes después.
Cómo subir tu tarifa
Aplicá el precio nuevo a los clientes nuevos y esperá dos o tres meses. Cuando tengas demanda estable, avisá a los recurrentes con un mes de anticipación.
El mejor momento para subir es agosto o septiembre, antes de que los hoteles cierren el presupuesto de temporada alta.
Cuándo decir que no
Cuando piden derechos ilimitados sin pagarlos. Cuando el brief cambia tres veces. Cuando ofrecen solo canje para material publicitario. Y cuando el precio queda debajo de tu piso.
Por dónde seguir
Negociar bien se apoya en un portafolio que justifique el precio. Nuestra guía sobre cómo ser creador de UGC explica cómo construirlo.



