El turismo es el mayor comprador de contenido en Costa Rica y también el que peor lo compra. La mayoría de los hoteles encarga imágenes bonitas del atardecer cuando lo que decide una reserva es otra cosa.
Qué quiere ver de verdad el viajero
- La habitación real, sin gran angular. La duda número uno es el tamaño. Un video caminando desde la puerta hasta la ventana responde más que veinte fotos.
- El trayecto. Cuánto se tarda desde el aeropuerto, cómo es el camino, si hace falta cuatro por cuatro. En Costa Rica esta es la objeción que más reservas cancela.
- El desayuno y la comida. Concreto, no de catálogo.
- La fauna sin exagerar. Mostrar perezosos y tucanes es tentador, pero prometer avistamientos garantizados genera reseñas negativas.
- El testimonio del huésped que dudaba. "Pensé que estaba demasiado lejos." Empezar por la objeción convierte mejor que empezar por la vista.
A qué creadores contratar
Al que se parece a tu huésped, no al que tiene mejor cámara.
Una familia con niños, una pareja mayor, un viajero solo, un grupo de amigos surfistas: cada uno vende a un público completamente distinto. Un hotel familiar que solo publica contenido de parejas jóvenes está comunicando lo contrario de lo que quiere.
Y si tu clientela es estadounidense o europea, contratá creadores que graben en inglés con acento claro. Es la variable que más impacta la conversión en este sector y la que menos se usa.
Cómo comprar contenido que dure
El error caro del turismo es comprar material que caduca. Un video con referencias a una promoción concreta o a una temporada específica no sirve al año siguiente.
Pedí siempre dos versiones: una con la promoción y otra limpia, sin fechas ni precios. La segunda te sirve tres años.
Y definí la licencia por propiedad. Si tu grupo tiene cinco hoteles, el precio de usar el material en todos no es el mismo que en uno.
El brief que produce buen material
Incluí: qué habitación se graba, qué trayecto hay que mostrar, qué actividades están incluidas y cuáles no, tres ganchos sugeridos y una lista clara de lo que no se puede prometer.
Ese último punto evita reseñas negativas. Un creador que promete avistamiento de ballenas en agosto te trae huéspedes decepcionados.
El calendario
Comprá el contenido entre septiembre y octubre, para tenerlo listo antes de la temporada seca. Comprar en enero es llegar tarde a tu propia temporada alta.
Por dónde seguir
En turismo, la información honesta reserva más que el atardecer. Nuestra guía completa de UGC para marcas explica el resto del proceso.



