Negociar no es pelear. Es explicar qué incluye tu precio y qué no. En Francia el interlocutor suele ser una agencia que negocia todos los días, mientras tú negocias tres veces al mes. Esa asimetría se compensa con preparación.

Antes de la conversación

Define tres números y no los cambies durante la charla: tu precio ideal, tu precio aceptable y tu suelo, por debajo del cual dices que no.

Sin ese suelo escrito, cualquier presión te lo baja.

Las cuatro respuestas que protegen tu precio

"Es mucho para nosotros."

No bajes el precio: baja el alcance. "Puedo hacerlo por ese importe con dos vídeos en lugar de tres." El precio por pieza queda intacto.

"La próxima campaña será más grande."

Casi nunca lo es. "Perfecto, cuando llegue ese proyecto vemos precio por volumen. Este lo cerramos a tarifa."

"Otro creador nos cobra la mitad."

Contesta con lo que incluye tu entrega: tres ganchos, subtítulos revisados, entrega en cinco días laborables, licencia clara.

"¿Lo podemos usar también en publicidad?"

Es la que más dinero deja sobre la mesa. "Sí, la licencia publicitaria se presupuesta aparte, entre un treinta y un cien por ciento adicional según duración."

La petición específica de las agencias francesas

Llega casi siempre con esta forma: "nuestro cliente exige una cesión de derechos perpetua, todos los soportes, mundial". Presentada como cláusula estándar, no negociable.

Es efectivamente estándar en sus contratos. Eso no la hace gratuita.

La respuesta correcta no es negarse, es presupuestarla: "Sin problema, una cesión perpetua y mundial se factura por este importe, en línea separada." Una agencia seria lo encuentra normal, porque es exactamente lo que factura a su propio cliente.

El detalle fiscal

Indica siempre "precios sin impuestos" y, si estás en régimen de franquicia, la mención correspondiente. Un presupuesto de trescientos euros mal entendido se convierte en una conversación incómoda al facturar.

Cómo subir tu tarifa

Aplica el precio nuevo a los clientes nuevos y espera dos o tres meses. Cuando la demanda sea estable, avisa a los recurrentes con un mes de antelación.

El mejor momento para subir es septiembre, cuando se deciden los presupuestos de fin de año.

Cuándo decir que no

Cuando quieren los derechos publicitarios sin pagarlos. Cuando el brief cambia tres veces antes de empezar. Cuando proponen trabajar gratis "para probar". Y cuando el precio cae por debajo de tu suelo.

Por dónde seguir

Negociar bien se apoya en un portafolio que justifique el precio. Nuestra guía sobre cómo ser creador de UGC explica cómo construirlo.