Qué llena las mesas entre semana, cómo llegar a los habitantes y a los visitantes, y los formatos que le ganan a una foto de plato.
Qué llena las mesas entre semana
Cinco contenidos, por eficacia decreciente.
El menú del mediodía, tratado más arriba.
La afluencia real al mediodía, que tranquiliza sobre la frescura y el ritmo.
Las opciones que faltan en todos lados: sin gluten, vegetariano, porciones para chicos.
El tiempo de espera anunciado, información rara y decisiva para una pausa de almuerzo.
Y el plato para llevar, con el envase mostrado, porque parte del volumen se juega ahí.
El otro público: el visitante
Cuatro diferencias con el público local.
Busca antes, muchas veces la víspera y en su teléfono, en otro idioma.
No conoce ni el barrio ni las costumbres, y duda en entrar a un lugar que no vio por dentro.
Compra una experiencia y no una costumbre, lo que vuelve determinantes el decorado y el ambiente.
Y se va a ir, lo que vuelve su opinión en línea mucho más pesada que la de un habitué.
Qué no va a preguntar nunca el visitante
Cinco informaciones que no se va a animar a pedir y que sin embargo deciden su visita.
Si se puede pagar con tarjeta, y si se aplica un monto mínimo.
Si alguien habla su idioma, aunque sea un poco.
Cómo se llega, y dónde se estaciona.
Si los horarios exhibidos se respetan, sobre todo en temporada baja.
Y si el lugar es adecuado para una persona sola, pregunta que se hace la mitad de los visitantes y que nadie trata.
Una consecuencia de producción: esas cinco respuestas entran en un vídeo de un minuto, y ese vídeo trabaja todo el año.
Qué creadores contratar
Cuatro perfiles, con sus usos.
El habitante del barrio, el más creíble para el menú del mediodía.
El perfil familia, útil para los fines de semana y las mesas grandes.
El creador de viajes, únicamente para el público visitante y con la condición de que muestre el trayecto.
Y el personal del establecimiento, para la cocina y el saber hacer, posición asumida y no disfrazada de cliente.
El brief que produce buen material
Seis puntos a escribir en una página.
Los tres platos que más salen, a preguntarle al personal de salón antes que al responsable.
Los planos obligatorios: llegada, salón en horario de servicio, plato, precio, cuenta.
El sonido real, sin música agregada.
Los horarios de rodaje, en servicio y no en vacío.
La mención publicitaria exacta.
Y la autorización de filmar a los otros clientes, o la prohibición explícita de encuadrarlos.
El calendario costarricense
Cuatro períodos, cuatro mensajes.
La estación seca, fuerte en visitantes, donde el contenido apunta a la experiencia.
La estación verde, donde se le habla al público local, al menú del mediodía y a la entrega.
Las fiestas de fin de año, período de las grandes mesas, a preparar desde octubre.
Y las semanas de la vuelta, momento de las costumbres y de los presupuestos ajustados.
Lo que se rueda en un establecimiento
| Secuencia | El buen momento | Duración |
|---|---|---|
| La sala vacía | Antes del servicio | 10 s |
| El gesto en cocina | Durante la preparación | 15 s |
| El plato servido | A la salida del pase | 10 s |
Lo que se arregla con el gerente antes de ir
La franja exacta, las zonas autorizadas, el acuerdo del personal filmado, y qué hacer con los clientes presentes. Un rodaje en pleno servicio molesta y se nota en imagen.
Lo que no se dice en el vídeo
Un precio, un horario, una nota de reseña o una disponibilidad. Esos cuatro elementos cambian y dejan el vídeo inservible tres meses después.
Qué no hay que prometer
Cuatro afirmaciones a descartar.
Toda declaración de salud o de beneficio nutricional.
Toda promesa de ausencia de alérgeno sin procedimiento verificado en la cocina, punto que se trata con el responsable y se verifica con un abogado.
Todo precio anunciado sin fecha, tratado más arriba.
Y toda afirmación de origen de los productos que no sea exacta para el servicio filmado.
Una última referencia: en esa categoría, el mejor vídeo no es el más apetitoso, es el que responde la pregunta que se hace a las doce menos diez, cuando hay que elegir rápido entre tres direcciones y una sola muestra qué se obtiene por el dinero.



