Una oferta no es una tarifa. Es una herramienta de criba: tiene que permitir que alguien sepa en diez segundos si eres la persona adecuada, y colocarte en su presupuesto sin escribirte.
En España el error más caro es construir una sola, porque al mismo perfil llegan tres compradores muy distintos.
Tres compradores, tres ofertas
La pequeña empresa local. Quiere un vídeo para su propia cuenta, decide rápido, paga rápido y necesita que le digan qué coger. Para ella, una oferta simple, todo incluido, con precio y plazo. Demasiadas opciones la paralizan.
El intermediario. Agencia, estudio, central de compras: no elige, compara y rellena una tabla para su cliente. Necesita líneas separadas y comparables, un precio por vídeo, un precio por versión adicional, un precio por duración de uso. Una oferta todo incluido le impide meterte en su tabla, y pasa al siguiente.
La marca extranjera que vende en España. Ya tiene sus vídeos, grabados fuera, y lo que compra es una versión que no suene importada. Es el comprador mejor dispuesto del mercado español, y casi nadie le habla.
Qué contiene una línea de oferta legible
Bastan cuatro elementos, y casi siempre falta uno.
El entregable, en número y duración. El plazo, en días hábiles desde la recepción del producto. El número de rondas de correcciones incluidas, que es la verdadera fuente de desvíos. Y el uso autorizado: solo redes de la marca, o publicidad de pago, y durante cuánto tiempo.
Este último punto no es un detalle de contrato. Es una línea de precio: el mismo vídeo no vale lo mismo si vive un mes en una cuenta o un año en una campaña de pago.
Los extras que deben tener precio publicado
Una versión adicional para otro formato. Un segundo idioma. Una duración de uso ampliada. Un plazo acortado. Un desplazamiento.
Publicados, suben el ticket medio sin negociación. Sin publicar, se convierten en favores que haces gratis, y después en resentimiento.
El pago forma parte de la oferta
En los compradores estructurados, la factura no se paga porque sea correcta, se paga porque se corresponde con un pedido registrado.
Pide entonces, antes de grabar, la referencia del pedido, el nombre exacto de la entidad que paga y el formato de factura esperado. Indica tu vencimiento en la propia oferta, no en unas condiciones generales que nadie lee.
No es desconfianza: es lo que te evita semanas reclamando una factura que nunca entró en el circuito.
Tres niveles valen más que diez
Un nivel de entrada que hace fácil la decisión, un nivel intermedio que debería ser el que elige la mayoría, y un nivel alto que existe sobre todo para que el segundo parezca razonable.
Más allá, ya no das a elegir, das trabajo. Y un comprador que tiene que pensar mucho delante de una tabla acaba a menudo por no coger nada.
Tres paquetes que se venden
| Paquete | Lo que contiene | Para quién |
|---|---|---|
| Descubrimiento | 1 vídeo, 2 formatos, derechos 6 meses | Primer ensayo |
| Serie | 3 vídeos, 4 formatos, derechos 12 meses | Campaña |
| Mensual | 4 vídeos por mes, derechos 12 meses | Marca instalada |
Lo que se factura aparte
El segundo idioma, una corrección más allá del paquete, un formato adicional y el uso en publicidad paga.
Lo que nunca va dentro de un paquete
Una cesión ilimitada, una exclusividad de sector y una cantidad de correcciones sin tope.
Qué se revisa, y cuándo
Los precios se releen una vez por trimestre, no caso por caso dentro de una conversación.
La señal para subir no es tu progreso técnico, es tu tasa de aceptación: si casi todo el mundo dice que sí de inmediato, tu precio está por debajo del mercado. Si no pasa nada durante varias semanas, no es necesariamente el precio, muchas veces es la oferta que no se entiende.
Fuentes
Comprobado el 4 de septiembre de 2026. Los umbrales y los tipos cambian: si esta guía y la fuente oficial no coinciden, manda la fuente oficial.



