Quebec prohíbe la publicidad comercial dirigida a menores de trece años. Es una regla propia de la provincia, más estricta que en cualquier otro lugar de América del Norte, y sorprende sistemáticamente a las marcas que llegan de afuera.

Qué apunta la regla

Apunta a la publicidad diseñada para dirigirse a los niños: el mensaje, la manera de presentarlo, y cuándo y dónde se difunde. No es solo una cuestión de producto. Un juguete puede anunciarse, siempre que la publicidad le hable al adulto que compra y no al niño que pide.

También se aplica al video de creador

Un video publicado en las redes de una marca y empujado como anuncio pago es publicidad comercial. El formato no cambia nada. Un creador que interpela directamente al niño, o que le dice que le pida el producto a sus padres, pone a la marca en un lugar donde no quería estar.

Cómo grabar igual

Se muestra el uso, se muestra la reacción, se le habla al adulto. El producto puede aparecer en manos de un niño sin que el mensaje esté dirigido a él. La diferencia parece sutil y es exactamente la que mira la autoridad de protección del consumidor.

Filmar a un menor es otro tema

Si aparece un niño en cámara, hace falta la autorización escrita del padre o tutor, obtenida antes del rodaje, y decidir qué se muestra de su entorno. Es algo distinto de la cuestión publicitaria y se resuelve igual: por escrito y con antelación.

El reflejo sano

Validar el concepto antes de producir, no después. Una campaña rechazada tras el rodaje cuesta la producción entera, y la regla quebequense es lo bastante particular como para que una agencia de afuera la pase por alto de buena fe.

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Preguntas frecuentes

¿Se puede anunciar un juguete en Quebec?

Sí, dirigiéndose al adulto.

¿La regla vale para redes sociales?

Sí, es publicidad comercial.

¿Puede aparecer un niño?

Sí, con autorización parental escrita.

¿Cuándo hay que validar?

Antes de producir, nunca después.