El vídeo ya está pagado, ya está filmado, ya está validado. Volver a ponerlo donde se decide la compra no cuesta nada más y muchas veces rinde más que la campaña de origen.

Los lugares donde volver a ponerlo

Cinco ubicaciones, por rendimiento decreciente.

La ficha de producto, debajo de las fotos: ahí es donde se levanta la duda, y es el único lugar donde el vídeo reemplaza realmente una descripción.

La página de carrito, con un formato corto que responde a la objeción de último minuto: talla, material, plazo.

El correo de recuperación de carrito abandonado, donde la imagen animada rinde más que un recordatorio de precio.

La página de inicio, en banner, para instalar el tono.

Y las fichas de marketplace, cuando la plataforma las acepta, lo que se verifica caso por caso.

Lo que la integración exige

Cuatro exigencias técnicas, todas simples.

Un archivo comprimido y redimensionado, no el máster. Una ficha de producto que carga lento anula la ganancia.

Una miniatura de arranque elegida, no la primera imagen del archivo: decide si la lectura arranca.

Subtítulos incrustados, porque la mayoría de las veces se mira sin sonido.

Y una versión vertical y una versión cuadrada a partir del mismo material, preparadas en el montaje, nunca reencuadradas al vuelo por el sitio.

El punto contractual

Es la parte que traba, y se resuelve en el momento del presupuesto.

Un vídeo filmado para una publicación en la cuenta de un creador no es automáticamente utilizable en un sitio de venta, en correo, o en publicidad paga.

Tres elementos tienen que estar escritos: la duración, los soportes, el territorio. Si no, el uso en el sitio es una zona gris que nadie quiere descubrir después.

Sumá el derecho a la imagen de toda persona que aparezca en pantalla, y la suerte de las músicas usadas, que tienen su propia licencia. El alcance exacto de una cesión depende de su redacción y se verifica con un abogado antes de publicar.

Lo que no hay que hacer

Cuatro errores frecuentes, todos caros.

Arrancar el vídeo automáticamente con sonido: la mejor manera de que cierren la pestaña.

Reencuadrar un vídeo vertical al formato horizontal cortando las cabezas.

Dejar en línea un vídeo que muestra un precio, una promoción terminada o una referencia agotada.

Y presentar un contenido encargado como una opinión espontánea de cliente. La distinción entre un contenido de creador remunerado y una opinión de consumidor responde a reglas precisas, que se verifican antes de publicar.

Dónde un mismo vídeo sigue sirviendo

UbicaciónLo que hace ahíAdaptación
Ficha de productoLevanta una dudaVeinte segundos, subtitulado
Correo de recuperaciónRecuerda el usoUna imagen de portada, sin arranque automático
Página de inicioPrueba que el producto existeFormato corto, mudo

Lo que se verifica antes de reutilizar

La duración de cesión concedida, los soportes autorizados y el territorio. Un vídeo pagado para una campaña publicitaria no está pagado para la página de inicio.

Lo que se prepara desde el pedido

Pedir una versión sin texto incrustado y otra sin música. Ambas permiten todos los reempleos futuros sin volver nunca a molestar al creador.

El único indicador a seguir

Uno solo, medible en dos semanas.

Compará la tasa de conversión de la ficha de producto con vídeo y sin vídeo, en el mismo período y con el mismo tráfico.

No mires ni la cantidad de reproducciones ni la duración media: son indicadores de contenido, no de venta.

Y dejalo correr lo suficiente para salir del ruido. Una ficha con poco tráfico necesita varias semanas antes de decir algo útil.