Casi nadie se siente cómodo frente a la cámara al principio. La rigidez no es falta de talento: es falta de repeticiones. Y se resuelve con ejercicios concretos, no esperando a tener confianza.

Por qué tu voz te suena rara

Cuando hablás, escuchás tu voz por conducción ósea, más grave y más redonda. La grabación captura solo lo que sale al aire, que suena más agudo.

No es que tu voz esté mal. Estás escuchando por primera vez lo que escucha todo el mundo. Después de veinte grabaciones deja de molestarte.

Los ejercicios que sacan la rigidez

  • Hablá con alguien, no con el lente. Poné una foto de un amigo al lado de la cámara y contale a esa persona.
  • Grabá treinta segundos por día durante dos semanas. Sin publicar. El objetivo es la repetición.
  • Empezá en movimiento. Entrá al plano caminando o con el producto en la mano. La rigidez aparece cuando estás quieto mirando fijo.
  • Leé el guion en voz alta antes. Si te trabás al leerlo, está mal escrito.
  • Bajá una marcha. Casi todos hablamos rápido por nervios. Un ritmo apenas más lento suena más seguro.

Grabar en tu segundo idioma

Esta es la parte específica de Costa Rica, y la que más miedo da. Grabar en inglés se siente el doble de rígido, porque estás pensando en la pronunciación en lugar de en el mensaje.

Tres cosas ayudan de verdad. Escribí frases más cortas de las que usarías en español. Ensayá el guion completo tres veces antes de grabar, no una. Y aceptá el acento: las marcas extranjeras compran autenticidad, no acento neutro de locutor. Un acento claro y comprensible funciona perfectamente en pauta.

Lo que sí hay que cuidar es la pronunciación del nombre del producto y de la marca. Preguntá cómo se dice antes de grabar.

Cuántas tomas son normales

Entre cinco y diez para una pieza de treinta segundos al empezar. En inglés, sumá un par más al principio. Con práctica bajás a dos o tres.

Lo importante no es acertar de una: es no repetir la toma entera cada vez que te equivocás. Pará, respirá y retomá desde la frase anterior.

Lo que las marcas realmente quieren

No buscan un locutor. Buscan a alguien que suene como un cliente contando algo que le pasó. Una duda, una risa, una palabra repetida hacen que el video parezca más real y suelen rendir mejor en pauta que la toma perfecta.

Por dónde seguir

La soltura frente a cámara es una habilidad entrenable, y la que más rápido mejora tus entregas. Nuestra guía sobre cómo ser creador de UGC cubre el resto del oficio.