El corte, la tela y el talle son las tres dudas que traban la compra. Así responde el vídeo mejor que un catálogo.
El movimiento es todo el interés
Es lo que un catálogo nunca va a mostrar, y es lo que decide.
Una prenda inmóvil no dice nada de cómo cae: hay que caminar, sentarse, levantar los brazos, subir una escalera, darse vuelta.
Tres planos obligatorios: la caminata de frente y de espaldas, el gesto de sentarse, y el momento en que uno se agacha. Ahí se ven los pliegues, la transparencia y lo que se sube.
Anunciá las medidas en voz alta
Es la información más pedida en comentarios, y la que menos se da.
Tres elementos a decir en los primeros segundos: el talle usado, el talle habitual de la persona, y sus medidas.
Sumá la comparación útil: la prenda talla grande, chico, o justo, y en qué parte del cuerpo se juega la diferencia.
Una precaución: las equivalencias de talles varían según el origen de la prenda, y una equivalencia anunciada a la ligera provoca justamente la devolución que se quería evitar.
La tela necesita luz, no descripción
Es la regla que reemplaza todos los adjetivos.
Filmá el tejido cerca de una ventana, con luz rasante, y hacelo moverse: cómo cae, cómo se arruga, cómo recupera la forma lo dice todo.
Dos planos adicionales: la tela contra la piel, y la tela a contraluz, que muestra la transparencia real, esa que si no se descubre en la calle.
Varios creadores valen más que varios ángulos
Es la decisión que más cambia el resultado en esta categoría.
La misma prenda usada por tres cuerpos distintos vende mejor que seis ángulos sobre una sola persona, porque cada comprador busca a alguien que se le parezca.
Tres perfiles alcanzan para cubrir lo esencial, siempre que cada uno anuncie sus medidas y el talle usado.
Lo que la compradora quiere verificar
| Duda | El plano que responde | Lo que hay que decir |
|---|---|---|
| El corte real | Una vuelta completa, sin pose | La talla usada y la morfología |
| El tejido | Un primer plano en movimiento | La materia y la caída |
| El color | Una toma junto a una ventana | La diferencia con la foto del sitio |
Lo que se prepara antes de la prueba
Un fondo neutro, una luz lateral, un espejo fuera de cuadro, dos tallas si es posible. Un vídeo que compara dos tallas responde a la pregunta más frecuente en comentarios.
Lo que nunca se retoca
La silueta. Una modificación no señalada engaña sobre la prenda misma, y lo que revela la devolución cuesta más de lo que el vídeo rindió.
Lo que hay que pedir además
Cinco entregables, y alargan la vida del rodaje.
Un plano de la prenda extendida, con un centímetro a la vista.
Un plano de la etiqueta de composición y cuidado, legible.
Un plano de la prenda después de un lavado, filmado una semana más tarde.
Una versión sin texto incrustado, reutilizable en otra campaña.
Y el material bruto, que permitirá montar una versión corta sin volver a filmar.
Una última regla, válida en toda esta categoría: nunca pidas retocar la silueta. Una imagen modificada se nota, expone a la marca, y hace perder justamente la confianza que el vídeo de creador debía aportar.
Fuentes
Comprobado el 4 de septiembre de 2026. Los umbrales y los tipos cambian: si esta guía y la fuente oficial no coinciden, manda la fuente oficial.



