Cuando entregas un vídeo, no entregas un archivo: entregas un permiso de uso. Entender esa diferencia es lo que separa a un creador que cobra bien de uno que regala su trabajo más valioso.

Qué estás vendiendo en realidad

Dos cosas distintas, que conviene facturar por separado.

La producción: tu tiempo, tu equipo, tu guion, tu edición. Se cobra una vez.

La licencia: el permiso para que la marca use ese material, en determinados canales, durante determinado tiempo, en determinado territorio. Se cobra según el alcance.

Un mismo vídeo puede valer ciento cincuenta euros para uso orgánico y cuatrocientos si va a correr seis meses en publicidad. No es abuso: es la práctica normal del sector.

Las variables que definen el precio de la licencia

Punto de la licenciaQué cubre
CanalOrgánico, pauta pagada, web, punto de venta, televisión.
DuraciónTres meses, seis meses, un año, perpetuo.
TerritorioEspaña, Unión Europea, mundo.
ExclusividadSi no puedes trabajar con la competencia, eso se paga.
WhitelistingSi la marca publica anuncios desde tu cuenta, es otro producto.

Cada variable que se amplía sube el precio. Escribirlas todas es lo que hace posible cobrar la ampliación cuando llegue.

Las cinco líneas que evitan cualquier conflicto

No hace falta un contrato de veinte páginas. Basta un correo o un presupuesto aceptado que diga:

  1. Qué se entrega: número de piezas, duración, formatos, idioma.
  2. Cuántas rondas de cambios están incluidas y qué cuesta una adicional.
  3. Dónde puede usarse el material, por cuánto tiempo y en qué territorio.
  4. Precio, impuestos aplicables y fecha de pago.
  5. Qué pasa si el proyecto se cancela después de grabar.

La gran mayoría de los conflictos nace de la ausencia de una de esas cinco líneas.

El "perpetuo y mundial" que aparece siempre

Muchos contratos de agencia incluyen una cláusula de uso perpetuo, mundial y en todos los medios. Es cómoda para el cliente y cara para ti.

No hay que rechazarla de plano: hay que presupuestarla. Un uso perpetuo puede valer dos o tres veces el precio de una licencia de seis meses.

Tu imagen y tu obra

Aparecer en cámara añade una capa: además de la pieza, cedes el uso de tu imagen. Conviene dejar por escrito que esa cesión tiene el mismo plazo que la licencia y que el material no puede editarse de forma que altere el sentido de lo que dices.

También conviene indicar que el vídeo se identificará como contenido comercial cuando la marca lo difunda. Es su obligación, pero mencionarlo te posiciona como profesional.

Por dónde seguir

Entender los derechos convierte una entrega en dos fuentes de ingreso. Nuestra guía sobre cómo ser creador de UGC cubre el resto del oficio.