El tutorial vende enseñando, y por eso es el formato con la vida útil más larga y el que la mayoría de las marcas briefea mal al pedir una demostración en vez de una lección.
Enseñá algo que funcione sin el producto
Un tutorial que solo sirve si comprás la cosa es un anuncio disfrazado. La versión que rinde enseña una técnica genuinamente útil y el producto resulta ser parte de ella, y por eso la gente la guarda y se la manda a otro.
Mostrá el error
El segundo más valioso de un tutorial es aquel en que algo sale mal y se corrige. Es el momento en que el espectador aprende si es capaz de hacerlo, y es el momento que la mayoría de los editores saca porque parece un defecto.
El tiempo real le gana al acelerado para la dificultad
Acelerar un proceso esconde lo difícil que es. Si el punto es que algo es fácil, mostralo a velocidad normal y dejá que la duración haga el argumento. Si de verdad lleva una hora, decilo en vez de sugerir lo contrario con la edición.
Los tutoriales envejecen bien
A diferencia de un material de campaña, un buen tutorial se sigue encontrando y mirando durante años. Eso justifica un poco más de cuidado de producción y construirlo sobre una técnica atemporal y no sobre un momento estacional.
La duración puede ser mayor acá
La regla de los tres segundos sigue gobernando la apertura, pero un espectador que vino a aprender se queda mucho más que uno que fue interrumpido. El tutorial es uno de los pocos formatos de UGC donde dos minutos pueden ganarle a treinta segundos.
Para seguir leyendo
- El formato testimonio en UGC
- El formato unboxing en UGC
- El formato día en la vida en UGC
- Creadores de UGC en Rimouski
- La guía completa del UGC en Canadá
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Preguntas frecuentes
¿Qué hace funcionar a un tutorial?
Enseñar algo genuinamente útil.
¿Hay que cortar los errores?
No, son la parte más valiosa.
¿El acelerado es buena idea?
No cuando el punto es que es fácil.
¿Un tutorial puede ser más largo?
Sí, un espectador dispuesto se queda.



