El vídeo llega un jueves por la noche y es bueno. El creador ha filmado la apertura del paquete con luz natural, la textura se sostiene en pantalla, el primer bocado es real, y la marca quiere publicar el lunes. Nadie, en toda la cadena, sabe decir si la franja « Pour votre santé, mangez au moins cinq fruits et légumes par jour » (por su salud, coma al menos cinco frutas y verduras al día) debe aparecer, bajo qué forma, y quién responde si el vídeo sale sin ella.

La cuestión se resuelve antes del rodaje, nunca en la publicación: la respuesta cambia el montaje, y un montaje se rehace.

Dos mensajes sanitarios, dos leyes

La expresión «mensaje sanitario» designa dos obligaciones que no tienen ni el mismo texto, ni el mismo disparador, ni la misma forma, y confundirlas cuesta una repetición de trabajo.

El primero es el de las bebidas alcohólicas, sostenido por la loi Evin y el code de la santé publique. Se escribe de una sola manera y acompaña a toda publicidad admitida, un régimen enteramente distinto que detallan las reglas del UGC para el vino y los licores.

El segundo es el de la alimentación, sostenido por el artículo L2133-1 del code de la santé publique y por el arrêté du 27 février 2007. Apunta a los mensajes publicitarios y a las acciones de promoción a favor de ciertos alimentos y bebidas. El mensaje de alcohol descansa sobre una fórmula única, mientras que el mensaje alimentario cuenta con cuatro. Una marca de galletas y una bodega no están sometidas, por tanto, al mismo régimen, aunque encarguen el trabajo al mismo creador.

Qué productos disparan la obligación

La obligación no se dispara por un sector, se dispara por una composición y por una transformación. Hay dos familias afectadas.

Las bebidas con azúcares, sal o edulcorantes de síntesis añadidos, en primer lugar. No decide la categoría de marketing («refresco», «bebida deportiva», «té helado»), decide la presencia de uno de esos añadidos en la receta.

Los productos alimentarios manufacturados, después. Un producto transformado y envasado para la venta entra en el ámbito, sea cual sea su posicionamiento nutricional. Un producto sano en el sentido corriente sigue siendo un producto manufacturado en el sentido de la ley.

Lo que queda fuera son los productos crudos no transformados: una manzana, un pescado entero, una verdura a granel. Una campaña que pone en escena a un productor en su campo no tiene nada que mostrar mientras nada manufacturado aparezca en imagen.

Queda un caso fronterizo que los equipos resuelven mal: el producto con denominación de origen o con distintivo de calidad. La denominación protege un lugar, un método y un pliego de condiciones. No dice nada del carácter manufacturado del producto, y no saca a nadie del ámbito de la ley.

El producto reformulado que cambia de categoría

Una receta sin azúcares añadidos que recibe un edulcorante para sostener un perfil nutricional entra en la primera familia cuando había salido de ella. El cambio se decide en I+D, se ve en la etiqueta, y casi nunca llega hasta el equipo que encarga vídeos. Si tu catálogo se mueve a lo largo del año, la comprobación se rehace con cada nueva referencia filmada, no una vez y para siempre al lanzar la campaña.

Los cuatro mensajes oficiales y su firma

Las formulaciones no se escriben, se copian. El arrêté du 27 février 2007 fija cuatro: « Pour votre santé, mangez au moins cinq fruits et légumes par jour », « Pour votre santé, pratiquez une activité physique régulière » (por su salud, practique una actividad física regular), « Pour votre santé, évitez de manger trop gras, trop sucré, trop salé » (por su salud, evite comer demasiada grasa, demasiado azúcar, demasiada sal) y « Pour votre santé, évitez de grignoter entre les repas » (por su salud, evite picar entre horas).

De ahí salen dos consecuencias prácticas. La primera es que no cabe ninguna reformulación: acortar « au moins cinq fruits et légumes » a « cinq fruits et légumes » ya no es el mensaje oficial. La segunda es que nada obliga a usar siempre el mismo: repartir las cuatro frases entre los vídeos de una campaña se decide cuando se reparten los creadores, no en el montaje del último.

A eso se añade la firma: la dirección mangerbouger.fr, que remite al Programme national nutrition santé. Es la que los equipos olvidan más a menudo, porque no forma parte de la frase y se pierde al reencuadrar.

Este mensaje es una obligación de forma, que no hay que confundir con las reglas que encuadran lo que un vídeo de alimentación puede afirmar sobre la composición de un producto o sobre su efecto. Las dos se comprueban en el mismo momento y no se sustituyen entre sí.

El soporte decide la forma

El arrêté no razona por producto, razona por soporte, y describe para cada uno en qué debe convertirse el mensaje en pantalla, en el sonido o sobre el papel. La radio tiene incluso su propio juego de formulaciones, más cortas, previsto en su artículo 3.

El canal en línea no es un punto ciego del texto. Su artículo 5 apunta a los mensajes publicitarios difundidos por servicios de comunicación al público en línea, les asocia la mención de la dirección del sitio mangerbouger.fr, y plantea una exigencia que los formatos cortos descuidan: « l'information à caractère sanitaire apparaît en même temps que le message publicitaire et doit être accessible lors de la consultation du message publicitaire » (la información de carácter sanitario aparece al mismo tiempo que el mensaje publicitario y debe ser accesible durante su consulta). Una mención que haya que ir a buscar fuera del vídeo que se está viendo no cumple, por tanto, la regla.

SuperficieLo que la superficie exigeQuién decide la forma
Vídeo publicado en una cuentaMensaje mostrado al mismo tiempo que el vídeo y accesible durante su consulta, con la dirección mangerbouger.frEl texto para el principio, la marca para la colocación en imagen
Ficha de producto de una tiendaMensaje esperado en cuanto la página lleva un argumento promocional, no en una descripción neutra de la referenciaLa marca, página por página
Emplazamiento patrocinado en un distribuidorMensaje exigido como en línea, dentro de las plantillas técnicas impuestas por el inventarioEl distribuidor para la plantilla, la marca para el resto

El mensaje no va en el pie de publicación

Un pie se pliega detrás de un «ver más» y no sobrevive ni al repost ni a la descarga del archivo. El mensaje debe vivir, por tanto, en la imagen misma, en un lugar que ni la interfaz de la plataforma ni un reencuadre automático tapen. En un formato vertical, eso significa evitar la banda inferior, ocupada por los botones, y la banda superior, ocupada por el nombre de la cuenta.

Los quince segundos

Quince segundos no dispensan de nada, solo obligan a decidir pronto. La objeción es real: una incrustación permanente estropea un montaje apretado. La respuesta está en el máster. El creador entrega una versión limpia, sin ningún texto grabado, y la marca produce a partir de ahí la versión difundida con su mención. Pedir la incrustación al creador equivale a confiar la conformidad a la persona que menos elementos tiene para juzgarla.

Publicidad, acción de promoción, o ninguna de las dos

El texto apunta a los mensajes publicitarios y a las acciones de promoción a favor de esos productos, sea cual sea el canal. Lo que no dice es si el vídeo de un creador es uno de ellos. Es ahí, y solo ahí, donde decide la práctica de los anunciantes.

Un post remunerado, publicado en la cuenta del creador a cambio de una contraprestación, es una comunicación comercial de la marca. Se trata como tal, así que lleva el mensaje. Que la cuenta pertenezca a otra persona no cambia quién es el anunciante.

Un vídeo entregado en marca blanca y difundido en los canales de la marca, en publicidad de pago o en su propia página, es aún más sencillo: la marca está en todas partes, y el mensaje con ella.

Una publicación espontánea, sin contraprestación ni encuadre, no es ni lo uno ni lo otro. Es el único caso en el que la pregunta no se plantea, y también el más raro en una campaña organizada.

Este razonamiento no es una interpretación de andar por casa: la recomendación Comportements alimentaires de la ARPP indica en su ámbito de aplicación que apunta a los embajadores y a los influencers, sea cual sea el público. El marco deontológico del sector trata, por tanto, el contenido de los creadores como publicidad alimentaria. En cuanto a la obligación de información en sí, recae sobre los anunciantes y los promotores. El creador lleva el vídeo, la marca lleva la obligación, y ninguna cláusula de contrato desplaza esa carga.

El marketplace y el retail media

Un vídeo comprado para una ficha de producto o para un emplazamiento patrocinado en un distribuidor sale de la cuenta del creador y entra en un inventario publicitario. El distribuidor aplica sus propias especificaciones técnicas, y a veces rechaza las incrustaciones. Es una restricción de difusión que hay que conocer en el briefing, no una dispensa.

El briefing que evita rehacer el trabajo

Bastan tres líneas, y se escriben en el documento de encuadre y no en un intercambio de mensajes, junto al resto de las consignas descritas en nuestra guía del briefing UGC.

La primera pide dos entregables por cada vídeo: un máster sin ningún texto incrustado, y la versión subtitulada. El máster es lo que permite producir una versión conforme sin volver a llamar al creador.

La segunda fija la ubicación de la mención y la frase elegida para ese vídeo, tomada del juego de cuatro, con la dirección mangerbouger.fr.

La tercera nombra a la persona que controla antes de la publicación, y el momento en que lo hace: sobre el montaje final, no sobre los brutos. Sin un nombre en el briefing, ese control no ocurre nunca, y el vídeo sale el lunes por la mañana como los demás.

Fuentes

Verificado el 19 de septiembre de 2026. Esta guía no es asesoramiento jurídico. En caso de desacuerdo entre esta guía y la fuente oficial, prevalece la fuente.