Produjiste dos versiones con dos creadores y no prendió ni de un lado ni del otro. Tus creadores venían probablemente de los países equivocados.

El país habla dos lenguas prestadas

Es la dificultad de partida: las dos lenguas principales existen también en otros lados, en mayor escala, con industrias de producción más grandes. El reflejo de las marcas es entonces reclutar donde la oferta es más abundante, entre los vecinos, y suponer que la lengua alcanza. No alcanza: el público de acá reconoce al instante una voz venida de al lado, y ese reconocimiento produce exactamente el efecto inverso al buscado.

Lo que delata un vídeo neerlandés en el norte

El acento

La musicalidad y ciertas consonantes difieren claramente. No es una cuestión de corrección, es una cuestión de pertenencia: el público escucha a un vecino, no a alguien de su lugar.

El registro

El nivel de familiaridad aceptable no es el mismo, y un tono directo que pasa muy bien del otro lado de la frontera puede parecer brusco acá. Muchas veces es ese detalle, más que el acento, el que hace abandonar.

Lo que delata un vídeo francés en el sur

Los números

Es el marcador más nítido, el de la prueba descrita más arriba. Alcanza con un precio enunciado en voz alta para ubicar a la persona.

El vocabulario cotidiano

Las comidas, ciertos objetos domésticos y algunas expresiones corrientes llevan nombres distintos. Son justamente las palabras que este formato emplea, lo que multiplica las ocasiones de desfase.

Las palabras que deslocalizan un vídeo

Siete familias de vocabulario a verificar antes del rodaje.

Los números, tratados más arriba.

Los nombres de las comidas del día.

El vocabulario escolar y administrativo.

Los objetos domésticos corrientes.

Las expresiones de cortesía y de saludo.

Los términos ligados a los comercios y los servicios.

Y los diminutivos, cuyo uso difiere claramente.

Lo que eso implica para un brief

Seis menciones a escribir en blanco y negro.

El mercado apuntado, precisado por región y no solo por lengua.

El origen esperado del creador, escrito explícitamente.

La prohibición de atenuar el acento, que produce una voz de ninguna parte.

La lista de palabras a no emplear, provista por una persona del mercado.

La persona que valida el vocabulario, antes del rodaje.

Y la posibilidad de reformular libremente todo el resto.

Qué hay que filmar dos veces el mismo día

Siete elementos a duplicar cuando las dos versiones están previstas.

Las frases que contienen un número, tratadas más arriba.

El nombre del producto, cuya pronunciación cambia.

El llamado a la acción, muchas veces formulado distinto.

Las menciones publicitarias, propias de cada mercado.

El plano de apertura, donde se decide el tono.

Los agradecimientos finales, muy marcados culturalmente.

Y todo plano que muestre un comercio o un envase local.

Cómo verificar antes de publicar

Seis controles, media hora en total.

Hacerle escuchar la versión montada a una persona de la región apuntada.

Preguntarle qué suena falso, sin decirle qué buscar.

Verificar los números una segunda vez, de oído.

Releer los subtítulos, muchas veces traducidos automáticamente.

Controlar que los decorados no contradigan la región anunciada.

Y verificar las menciones aplicables, con la persona que las valida.

Si el presupuesto solo permite una versión

Elegí el mercado donde más vendés, asumilo por completo, y no difundas esa versión en la otra región. Un vídeo francamente situado que toca a la mitad del país vale más que una versión híbrida que no alcanza a nadie. La segunda versión podrá filmarse más adelante, con el mismo guion y un creador de la otra región.

Lo que el público escucha en tres segundos

Cinco señales, en el orden en que llegan.

La musicalidad de la primera frase, incluso antes que el sentido.

El primer número pronunciado, cuando lo hay.

La fórmula de saludo, muy localizada.

El nombre de un comercio o de un producto corriente.

Y el ritmo, más rápido o más pausado según las regiones.

La prueba que cuesta una hora

Seis etapas, antes de comprometer nada.

Pedir la grabación descrita más arriba a cada candidato.

Escuchar las grabaciones sin mirar los perfiles.

Hacérselas escuchar a dos personas del mercado apuntado.

Preguntarles de dónde viene la persona, sin otra indicación.

Descartar a todo candidato mal ubicado por los dos oyentes.

Y guardar las grabaciones para los próximos castings.

Cómo reclutar a los buenos creadores

Siete criterios, en este orden.

El origen real, verificado y no deducido del perfil.

La familiaridad con los comercios y las costumbres locales.

La capacidad de filmar en un decorado reconocible de la región.

La disponibilidad para dos versiones, si el presupuesto lo permite más adelante.

La experiencia del formato corto, distinta de la experiencia de la imagen.

La comprensión de las menciones publicitarias aplicables.

Y la aceptación de una relectura del vocabulario antes del rodaje.

Lo que se pregunta, y a quién

La preguntaQuién respondePor qué importa
El idioma de los intercambiosEl clienteDecide el tono del trabajo
El idioma de la vozEl cliente, según su públicoNunca se adivina
El idioma de los subtítulosEl clientePuede diferir de la voz

Lo que se prepara antes del rodaje

Los dos textos escritos, revisados por una persona nativa, y una lista de planos idéntica. Grabar las dos versiones seguidas cuesta veinte minutos; volver más tarde cuesta media jornada.

Lo que se dice con honestidad sobre el nivel

El nivel real en cada idioma, y la recomendación de una revisión nativa si el vídeo va a publicidad. Esa transparencia tranquiliza y nunca ha hecho perder un encargo.

Los errores de casting más frecuentes

Seis reflejos que cuestan una campaña.

Reclutar en el país vecino porque la oferta es más amplia.

Fiarse de la lengua declarada en un perfil.

Pedir un acento neutro, que no existe para nadie.

Hacer traducir una versión a la otra lengua en vez de volver a filmarla.

Publicar en todos lados una versión filmada para una sola región.

Y validar el vocabulario después del montaje, cuando ya es tarde.

Una última referencia: acá, el casting hace más por el rendimiento que el montaje. Una hora de verificación antes del rodaje evita la producción entera que se rehace después de ver los resultados.