Los suplementos son la categoría donde una sola frase puede parar una campaña. También es una de las más rentables, porque la recompra es alta y los test creativos son continuos. Ambas cosas están ligadas: paga más porque exige cuidado.

Qué no se puede decir

Un suplemento no trata, no previene, no cura y no sustituye una dieta. Las afirmaciones de salud permitidas están definidas por listas europeas, y todo lo que quede fuera conlleva riesgo. Frases como "elimina el cansancio", "quema grasa" o "soluciona el insomnio" no pertenecen a esta categoría.

Qué se puede mostrar

  • El gesto cotidiano: cuándo lo tomas, con qué, en qué momento del día.
  • El formato: tamaño de la cápsula, sabor del polvo, facilidad para tragarlo. Esas son las objeciones reales.
  • La rutina, sin prometer un resultado.
  • La honestidad sobre el sabor. Nadie cree que un suplemento proteico sea delicioso, y decirlo aumenta la confianza en lo demás.

Cómo redactar el brief

Dos secciones obligatorias: las frases que usar y las frases prohibidas. El creador no conoce el marco normativo, así que aportarlo es responsabilidad tuya. Un brief sin la sección de prohibiciones produce videos que hay que repetir, y repetir siempre cuesta más que escribirla.

Qué comprar para un test

De seis a ocho variantes, porque en esta categoría el gancho se gasta rápido y la competencia publicitaria es alta. Tres creadores con perfiles distintos: quien entrena, quien trabaja muchas horas, quien busca bienestar general.

La señal de que el video funcionará

Si el creador dice por qué empezó a tomarlo, y la razón se parece a la de tu cliente, el resto del video cuenta menos que esa frase.

Para seguir leyendo

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Preguntas frecuentes

¿Se puede hablar de resultados?

Solo dentro de las afirmaciones permitidas.

¿Qué mostrar?

Formato, gesto cotidiano, honestidad sobre el sabor.

¿Cuántas variantes hacen falta?

De seis a ocho.

¿Quién aporta la lista de prohibiciones?

La marca, en el brief.