Falta una línea en casi todas las facturas de los creadores belgas, la de la media jornada que pasaron en un tren.
Nadie la puso porque nadie discutió sobre ella. El cliente preguntó si el creador podía grabar en sus oficinas, el creador dijo que sí, y el trayecto pasó a ser gratis.
Por qué lo pequeño sale caro
Las distancias aquí son cortas, y ahí está todo el mecanismo.
Nadie pediría esto en un país más grande
Una marca de Lyon no le pide a la ligera a un creador de Lille que vaya a grabar una tarde. La distancia hace la petición visiblemente grande, así que llega con presupuesto, o no llega.
Pídele a alguien de Lieja que grabe en Amberes y la misma petición no pesa nada. Es el mismo país, es un tren, lo hace todo el mundo. El tamaño del favor queda oculto por el tamaño del mapa, y el creador oye una petición razonable donde hay una jornada de trabajo.
Qué cuesta de verdad media jornada
No el billete, que es la parte en la que se piensa.
Cuesta la mañana, la tarde alrededor, y una agenda montada sobre grabar dos o tres cosas en casa. Un rodaje en otro sitio no es un elemento que cambió de dirección. Es todo el resto del día, cancelado.
| La petición | Qué representa para ellos | Qué te cuesta |
|---|---|---|
| ¿Puedes grabar en nuestra oficina? | Un trayecto corto, mismo país | Casi toda una jornada de trabajo |
| Solo un par de horas allí | Dos horas de tu tiempo | Dos horas más el viaje de ida y vuelta |
| Ya que estás, una más | Un pequeño extra | La única parte que sí era gratis |
| ¿La próxima también aquí? | Una preferencia | La misma jornada, otra vez, siempre |
La tercera fila es la que pilla, porque aceptar parece generoso y es el único momento del día en que decir que sí no te cuesta nada más. Di que sí a esa y cobra el resto.
Qué poner en el presupuesto
Dos líneas, enviadas antes de que nadie cierre una fecha.
Una línea para el trabajo, igual que siempre. Una línea para grabar en sus instalaciones, cobrada como media jornada y nombrada así y no como desplazamiento. Un desplazamiento suena a gasto que se reembolsa. Media jornada suena a lo que es, tiempo que no puedes venderle a nadie más.
Nadie se opone una vez escrito. La fricción viene de plantearlo después de fijar la fecha, lo que convierte una línea normal en una renegociación.
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Preguntas frecuentes
¿Y si el cliente está de verdad cerca?
Entonces es un rodaje normal y no hay nada que añadir. La línea existe para los trayectos que se comen un día, no para los demás.
¿Cobro el billete aparte?
Sí, y mantenlo separado del tiempo. Mezclarlos hace que la cifra parezca una nota de gastos e invita a una conversación sobre el precio de un tren.
¿Vale para un primer encargo con un cliente nuevo?
Sobre todo entonces, porque fija la forma de todo lo que viene después. Un primer rodaje con el desplazamiento gratis es muy difícil de recotizar luego.