Cuando entregás un video no entregás un archivo: entregás un permiso de uso. Entender esa diferencia separa a un creador que cobra bien de uno que regala la parte más valiosa de su trabajo.
En Argentina se superpone una segunda pregunta, y suele decidir cuánto cobrás de verdad: en qué moneda, y a qué fecha.
Qué estás vendiendo realmente
Dos cosas distintas, que se facturan por separado.
La producción: tu tiempo, tu equipo, tu guion, tu edición. Se cobra una vez.
La licencia: el permiso de la marca para usar ese material, en ciertos canales, por cierto tiempo, en cierto territorio. Se cobra según la amplitud.
El mismo video no vale lo mismo como posteo orgánico que como pauta corriendo seis meses. Cobrar distinto por esos dos usos no es abuso, es la práctica normal del sector.
Las variables que fijan el precio de la licencia
| Punto de licencia | Qué cubre |
|---|---|
| Canal | Orgánico, pauta paga, sitio web, punto de venta, televisión. |
| Duración | Tres meses, seis meses, un año, perpetuidad. |
| Territorio | Solo Argentina, América Latina, mundo. |
| Exclusividad | El compromiso de no trabajar con la competencia, por un período dado. |
| Whitelisting | Pautar desde tu propia cuenta, que es un producto aparte. |
| Moneda y fecha | La moneda de facturación, el tipo de cambio de referencia y el día en que se toma. |
Cada variable ampliada sube el precio. Escribirlas todas es lo que permite facturar una extensión más adelante sin reabrir el acuerdo entero.
Moneda y fecha: la cláusula que más pesa acá
Es la línea que los contratos modelo importados de Europa o de Estados Unidos nunca traen, porque allá no la necesitan.
Un presupuesto argentino aceptado hoy y pagado varias semanas después no necesariamente vale lo mismo cuando el dinero llega. Entonces el contrato tiene que decir tres cosas, no una: en qué moneda está expresado el precio, qué tipo de cambio de referencia se usa para convertirlo, y en qué fecha se toma ese valor, la de la factura o la del pago.
Para las obligaciones fiscales y de declaración que acompañan una facturación al exterior, consultá al organismo correspondiente y no a un modelo de contrato encontrado en internet: las reglas cambian, y una guía vencida sale más cara que una verificación.
Las cinco líneas que evitan casi todos los conflictos
No hace falta un contrato de veinte páginas. Un correo o un presupuesto aceptado alcanzan, siempre que aclaren:
- Qué se entrega: cantidad de piezas, duración, formatos, idioma.
- Cuántas rondas de cambios están incluidas, y el precio de una ronda extra.
- Dónde se puede usar el material, por cuánto tiempo y en qué territorio.
- El precio, la moneda, el tipo de cambio de referencia y la fecha de pago.
- Qué pasa si el proyecto se cancela después del rodaje.
La enorme mayoría de los desacuerdos viene de que falta una sola de esas cinco líneas.
El "perpetuo y mundial" que siempre vuelve
Muchos contratos de agencia prevén uso perpetuo, mundial y en todos los soportes. La cláusula es cómoda para el cliente y cara para vos.
No se trata de rechazarla de entrada, sino de ponerle precio. Un uso sin límite de tiempo vale bastante más que una licencia de seis meses. Si la marca lo quiere de verdad, puede pagarlo; si en realidad no lo necesita, va a aceptar un plazo acotado y vos conservás la posibilidad de volver a facturar más adelante.
Lo que cambia cada línea de derechos
| Alcance cedido | Lo que la marca puede hacer | Efecto en el precio |
|---|---|---|
| Redes de la marca, 6 meses | Publicar, fijar, archivar | Base |
| Publicidad paga, 12 meses | Difundir como anuncio, probar variantes | Claramente por encima |
| Ilimitado y mundial | Todo, sin volver a consultarte | Varias veces la base |
Lo que se pone por escrito antes del rodaje
La duración, los territorios, los soportes, el derecho a modificar el montaje y la mención de quien filmó.
Lo que se renegocia después
Toda extensión: un país más, un canal más, un mes más. Cada extensión tiene su precio.
Tu imagen sigue siendo tuya
Aparecer en cámara agrega una capa. Más allá del video en sí, estás autorizando el uso de tu cara y de tu voz.
Conviene dejar escrito que esa autorización dura lo mismo que la licencia, y que el material no puede volver a editarse de una forma que cambie el sentido de lo que dijiste. Alcanza una frase, y resuelve por adelantado la situación más incómoda del oficio: encontrar tu cara en una campaña que no habrías aceptado.
Fuentes
Comprobado el 4 de septiembre de 2026. Los umbrales y los tipos cambian: si esta guía y la fuente oficial no coinciden, manda la fuente oficial.



