La narración en voz en off sobre imágenes es o la decisión correcta o un error serio, y cuál de las dos depende enteramente de si el video necesita una persona para que le crean.

Cuándo es la decisión correcta

Primeros planos de producto, demostraciones donde solo se ven las manos, imágenes de proceso, todo aquello donde la cara no aporta nada. Una voz en off deja que lo visual lleve el mensaje y vuelve triviales las regrabaciones, porque el audio se puede cambiar sin volver a filmar.

Cuándo destruye el video

Cuando todo el punto es que una persona real probó el producto. Un testimonio dicho como narración sobre imágenes de banco eliminó lo único que lo hacía testimonio, y el espectador siente esa ausencia aunque no pueda nombrarla.

No la uses para doblar a una persona real

Reemplazar la voz de un creador por la de otro es la peor versión. Los labios no coinciden, la entrega no es suya, y el video señala que algo fue manipulado. Si hace falta una versión en otro idioma, filmala de nuevo en vez de doblarla.

Resuelve el problema de la soltura

Muchísimos creadores capaces están incómodos frente a la cámara y son excelentes detrás. La voz en off le permite a una marca trabajar con alguien cuyas manos, casa y ojo son exactamente los correctos sin exigirle una actuación que no puede dar.

El estándar de calidad de audio sube

Cuando la voz es toda la actuación, una grabación pobre se nota mucho más. Un cuarto silencioso y un micrófono decente importan más acá que en cualquier formato donde la imagen carga parte del peso.

Para seguir leyendo

Encontrá creadores para tu campaña →


Preguntas frecuentes

¿Cuándo conviene la voz en off?

Planos de manos e imágenes de proceso.

¿Cuándo falla?

Cuando hay que creerle a una persona real.

¿Se puede doblar a un creador con ella?

No, filmá de nuevo la otra versión.

¿La calidad de audio importa más?

Sí, la voz es toda la actuación.