La frase aparece en casi cada entrega: el sonido salía de la app, así que se puede usar.

Se puede, en tu cuenta, en orgánico. Deja de poderse en cuanto alguien le pone presupuesto detrás, y eso es exactamente lo que una marca británica hace con un vídeo que le ha gustado.

Dónde se difunde decide el sonido

Solo hay una pregunta, y no va sobre el tema musical.

En orgánico, en tu cuenta

La licencia de la plataforma cubre este caso. Publicas, la música suena, no pasa nada más. Es la situación que todo el mundo tiene en la cabeza cuando dice que el sonido está libre.

En orgánico, en la cuenta de la marca

Ya es distinto. Una cuenta de marca es una cuenta comercial, y las plataformas mantienen una biblioteca aparte para esas. Un tema que suena perfecto desde tu móvil puede llegar silenciado al suyo, que es la versión educada del problema.

Detrás de compra de medios

Aquí es donde se rompe. Un post impulsado o un anuncio es publicidad, y la publicidad pide música licenciada para publicidad. No la biblioteca general, y no un tema tomado de un vídeo que iba bien.

Dónde se difundeQué puede ser el sonidoQuién carga con el riesgo
Tu cuenta, en orgánicoLa biblioteca de la appLa plataforma, que te silencia
Cuenta de marca, en orgánicoLa biblioteca comercialLa marca, en silencio
Post impulsado o anuncio pagadoLicenciado para publicidadLa marca, y sale caro
Su web o una pantalla en tiendaLicenciado, y fuera de la appLa marca, sin plataforma a la que culpar

Relee la última fila. Un vídeo que sale de la plataforma pierde lo que la plataforma cubría, y las marcas mueven archivos a una web o a una pantalla de tienda sin verlo como un cambio.

Entrega de forma que nadie tenga que preguntar

Dos exportaciones y una frase resuelven el asunto entero.

Manda una versión con tu voz y el sonido real de la sala, sin ninguna cama musical, y una segunda con música si quieres enseñar tu intención. Luego escribe la frase: la exportación limpia no lleva música de terceros, añadid vuestro propio tema licenciado antes de lanzarlo como anuncio.

Esa línea cuesta diez segundos y devuelve la decisión a quien le corresponde. También evita que tu factura espere mientras una agencia averigua si el archivo se puede usar.

El caso que sí da problemas

Una canción reconocible, en un anuncio pagado, en una marca con visibilidad suficiente para que se note.

Nadie persigue un post orgánico pequeño. Los titulares de derechos sí miran la publicidad, porque ahí está el dinero, y eso lo carga la marca, no tú. Tu trabajo es haber dicho qué había en el archivo. Si una marca te pide igualmente poner un tema de éxito en un anuncio, es su departamento de música quien lo valida, no tú quien lo adivina.

Para seguir leyendo

Crea tu perfil de creador →


Preguntas frecuentes

¿Vale lo mismo para los efectos de sonido?

En general sí, y el mismo remedio funciona. Entrega una exportación limpia, deja los efectos en la versión opcional, y di cuál es cuál.

¿Y si la marca pidió un sonido de tendencia concreto?

Entrégalo, y deja por escrito que el sonido viene de la biblioteca general a petición suya. No eres tú quien puede licenciarlo, y dejar constancia no cuesta nada.

¿Puedo usar música hecha por mí?

Sí, y merece la pena decirlo, porque elimina una pregunta que la marca no sabía que tenía. Si tocó alguien más, consigue su acuerdo antes de que aquello sea un anuncio.

¿Cambia algo de cara a la ASA?

No, es otro eje. Las reglas de transparencia y de afirmaciones tratan lo que el vídeo dice del producto. La música es una cuestión de derechos, y un vídeo puede estar perfectamente declarado y aun así ser inservible por el tema que lleva debajo.